un debate que recién empieza

Cada vez más escritores se suman a la lucha contra la piratería

'A mí sí me gusta la SOPA', afirmó el autor Marcelo Birmajer, en una editorial para respaldar los iniciativas que se debaten en los EEUU para poner un freno a la descarta ilegal de contenidos a través de la web. 'Los hackers, desde el anonimato y la impunidad, roban', afirmó
domingo, 05 de febrero de 2012 · 11:38

"El tráfico gratuito e indiscriminado en Internet de películas y canciones es más perjudicial que beneficioso, tanto para artistas y productores, como para los consumidores", remarcó el escritor.

A través de una nota editorial que hoy publicó el diario Clarín, Birmajer manifestó su apoyo al proyecto de ley "SOPA  (Stop Online Piracy Act) que intenta regular el tráfico de contenidos con derechos de autor en internet".

"Los artistas sienten el efecto negativo de inmediato, en la disminución instantánea de las regalías por derechos de autor. Pero también los consumidores percibirán, a largo plazo, el deterioro de la música y el cine, ya que los artistas que los ejecutan no podrán dedicar su tiempo completo a sus vocaciones", advirtió el autor.

El escritor consideró que "debería estar prohibida" la descarga de contenidos de manera ilegal a través de la web: "Si funciona bien una ley y los castigos lógicos a su infracción, la mayoría de las personas optará por respetarlas".

"Los hackers anti-SOPA han robado discografías enteras de artistas y las han colgado como tenedor libre en la web", denunció y manifestó que "está mal que los músicos se queden sin cobrar sus derechos por disco o canción vendida".

El escritor consideró que el debate de medidas contra la piratería no se basa en una "intención, por parte de los poderes ocultos en los países democráticos, de censurar los contenidos en Internet; como sí ocurre, visiblemente, por medio de medidas represivas contra la libertad de expresión, en países como Irán o Cuba".

"Más bien, las leyes como SOPA me parecen destinadas a impedir que unos pocos se enriquezcan sin permiso con el trabajo de muchos", acotó.

Por lo tanto, el autor subrayó que “no me quedará más remedio, una vez más, que declararme a favor de la propiedad privada , tanto empírica como conceptualmente. Siempre me ha resultado razonable que cada cual quiera tener sus cosas y conseguir el rédito de sus dones o sus tareas”.

“Desde que nos expulsaron del Paraíso, por mucho que queramos convencernos de lo contrario, hay que trabajar para vivir . Nada es gratis. En cada país la cuenta se pide de un modo distinto, pero en todos te la traen después de comer . También debo decir que todos los intelectuales que conozco que declaman estar contra la propiedad privada, sólo renunciarían a ella si les pagaran por hacerlo”, puntualizó.

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