"Es un acontecimiento del que me atrevo a decir que no existen precedentes en la educación argentina", explicó María Inés Pisciana, directora de ese establecimiento de Villa Lugano. El acto de entrega de diplomas contó con la presencia de las autoridades de la escuela, de importantes funcionarios y de unas 200 personas, entre amigos y compañeros de Irma Cañette, que demostró que nunca es tarde para aprender.
Llegó a la puerta de la escuela vestida de impecable negro, ya que hace unas semanas murió su última hija, de 72 años. "Irma cumple 95 años el 28 de enero y asiste hace cuatro a esta escuela. Es muy tesonera y muy querida, una persona excelente, y muy lúcida –contó la directora–. Y que reciba su diploma es un caso único en la historia de la educación argentina.
viernes 15 de mayo 2026





