Día clave en el conflicto de las fuerzas de seguridad
Tras siete días de una inédita protesta, efectivos de Prefectura y Gendarmería esperan una respuesta del gobierno. El secretario de Seguridad, Sergio Berni, comprometió una respuesta para la reunión que mantendrán hoy.
Los efectivos de Prefectura y Gendarmería esperan con expectativa el día 7 de su protesta: creen que recibirán una respuesta del gobierno a su reclamo. Lo más probable, sin embargo, es que en estos días el Poder Ejecutivo anuncie unilateralmente una nueva política salarial hacia las dos fuerzas de seguridad. No sería la única noticia: además, hay dos sumarios internos a prefectos que podrían derivar en más sanciones.
La negociación entablada la semana pasada por el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y el Ministerio de Seguridad cambió de términos. En el gobierno explican que el día viernes hubo un quiebre en la relación. Para esa fecha, ya se había dado marcha atrás con la liquidación de sueldos que enfureció a los suboficiales. Pero la protesta seguía subiendo su tenor.
Así y todo, fuentes oficiales también aclararon que el titular de Hacienda está trabajando en el diseño de una política salarial que unifique a las fuerzas de seguridad. El domingo se supo que Lorenzino decidió no viajar a Tokio, Japón, para participar de la Asamblea Anual del FMI y Banco Mundial. La idea es encontrar una solución política que vaya al nudo de la cuestión. Una de las quejas de prefectos y gendarmes es que, desde hace un tiempo, cumplen tareas policiales y cobran menos que los efectivos de la Policía Federal. El plan que se baraja en Economía es intentar acercarlos, tal vez equipararlos.
La protesta de los suboficiales empezó el martes pasado. El gobierno volvió sobre sus pasos y garantizó que ningún efectivo cobre menos que el mes anterior. El desbarajuste fue fruto de un decreto que intentaba blanquear los sueldos y equiparar los salarios de aquellos que habían obtenido un fallo favorable de la justicia y aquellos que no. Pero tras ese anuncio, los prefectos y gendarmes redoblaron la apuesta y se pusieron firmes en un reclamo por un básico de 7 mil pesos.
El petitorio que le entregaron al secretario de Seguridad, Sergio Berni, también contiene otros reclamos, como la adhesión de una ART para todo el personal, la libre elección de una obra social, el poder participar de una negociación salarial sindicalizada y la garantía de que no se produzcan sanciones.
Las sanciones, justamente, estuvieron todo el fin de semana en el centro de la escena. Hasta ahora, son ocho gendarmes. Ayer, se sumó a la lista el director de la Escuela de Suboficiales de Gendarmería de Jesús María, Córdoba, comandante mayor Orlando Angeletti, quien fue trasladado a Buenos Aires por decisión de la Dirección Nacional. En las próximas horas se produciría la asunción de la nueva autoridad, el comandante principal Carlos César Cáceres. La medida se conoció después de la protesta y movilización de suboficiales y aspirantes a suboficiales de ese instituto de formación militar.
El foco ahora está en la Prefectura. Allí hay dos sumarios abiertos, vinculados con la agresión a Norberto Venerini, director general de Logística de la fuerza, quien fue empujado y golpeado. Venerini, en rigor, hasta podría presentar una denuncia penal ante la justicia.