Al salir del Hospital Finochietto, de Avellaneda, Alfonso Severo todavía visiblemente consternado afirmó que “el mensaje no fue para mí; fue para la Presidenta” aunque evitó dar mayores precisiones. “Cuando declare le voy a decir (a Cristina Kirchner) por qué fue todo esto”, señaló.
Ante la prensa, el testigo que recuperó su libertad tras permanecer supuestamente cautivo durante un día lanzó: “Se tienen que dar cuenta algún día, alguien. Qué pasó. Hace tres años que no nos da bola nadie. Las bandas siguen actuando, los tipos siguen poniendo plata. Y plata de dónde? Que vengan a decírmelo a mí”.
“Tuvimos la mala suerte de que se nos murió Néstor Kirchner, quien dijo que iba a ir hasta el hueso. Tuvo mala suerte de desaparecer. Nos facturan por ser kirchneristas”, continuó.
Entre lágrimas y agotado se preguntó: “¿Y Ahora qué? ¿Cuánto más? Me querían muerto a mí. Alguien tiene que hacer algo, desde el gobernador, la Presidenta. Si me tengo que ir del país que me den una visa y me voy, dejo de joder”.
Severo, en un mensaje poco claro, insistió con que “hace tres años que estamos peleamos y parece que nosotros somos los responsables de esto, de las bandas. Dijimos que iba a haber un muerto en los ferrocarriles y lo hubo. ¿Ahora vamos a seguir siendo responsables cuando hablé por todos lados y con un montón de gente?”. “Los únicos que me apoyaron en todo esto es la policía”, completó.
Casi sin voz, aseguró que declarará “ante la justicia o alguien que nos dé pelota” porque, según dijo, “somos 30 compañeros que estamos hace tres años afuera; nos pusieron causas”.
“Estoy podrido pero no me van a vencer ni por mí ni por mucha gente”, resumió el testigo que desapareció la noche anterior a tener que declarar en el juicio por el asesinato del militante del PO Mariano Ferreyra.
(Fuente: Infobae)