Se ubica en la zona del Borough Market, en Londres, y tiene cocktails o cervezas que se pueden respirar.
La atmósfera del bar se compone de una nube de alcohol que se genera a través de humidificadores que saturan el aire.
De esta manera el alcohol llega al torrente sanguíneo a través no solo de los pulmones, sino también a través de, por ejemplo, los ojos. La gran diferencia entre tomarlo y respirarlo es que directamente se mete en el torrente sanguíneo salteando el hígado, le explicó el dueño a The Independent.
¿El único consejo? "Respirar responsablemente". La entrada cuesta US$15.60 en los horarios más concurridos y la experiencia dura unos 50 minutos.
Fuente: Minuto Uno