Arqueólogos mexicanos encontraron en la cúspide de la Pirámide del Sol, ubicada en Teotihuacán, varias piezas escultóricas que hace 1.500 años decoraban el templo que coronaba la milenaria edificación, según informó este martes el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Las piezas fueron halladas en el interior de una fosa que probablemente data de finales del siglo V o inicios del VI de nuestra era, explicó el arqueólogo Alejandro Sarabia, quien junto con Saburo Sugiyama desarrolla desde 2005 el Proyecto Pirámide del Sol.
La fosa estaba a 60 metros de altura. Adentro, reposaban la escultura de Huehuetéotl, dios viejo o del fuego, dos estelas completas de piedra verde y el fragmento de otra estatua de 80 kilos, además de otros objetos de piedra verde, como cuentas, placas y concentraciones de conchas marinas.
martes 31 de marzo 2026





