Una escena digna de película sorprendió a miles de personas en Australia. Tras el paso del ciclón Narelle, el cielo se tiñó de un intenso rojo sangre, generando asombro y una ola de reacciones en redes sociales.
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SUSCRIBITEEl fenómeno se registró en varias localidades y generó escenas comparadas con una película. Vientos de hasta 190 km/h provocaron daños y cortes de servicios en la región.
Una escena digna de película sorprendió a miles de personas en Australia. Tras el paso del ciclón Narelle, el cielo se tiñó de un intenso rojo sangre, generando asombro y una ola de reacciones en redes sociales.
El fenómeno se registró en distintas localidades de Australia Occidental como Denham, Shark Bay, Coral Bay, Carnarvon, Geraldton, Kalbarri y Exmouth, donde los habitantes quedaron impactados por el inusual cambio en el color del cielo.
La situación más crítica se vivió en Exmouth, donde el ciclón provocó vientos de hasta 190 km/h, además de daños materiales, cortes de energía eléctrica y problemas en el suministro de agua. Varias comunidades quedaron incomunicadas durante horas.
Las imágenes rápidamente se viralizaron en la red social X, donde usuarios de todo el mundo compararon el paisaje con escenas apocalípticas o de ciencia ficción. El entorno completamente teñido de rojo generó una de las postales más impactantes del fenómeno.
Detrás del impacto visual hay una explicación científica. Las fuertes ráfagas de viento levantaron grandes cantidades de polvo rico en óxido de hierro, que quedó suspendido en la atmósfera.
Al combinarse con altos niveles de humedad y la presencia de nubes densas, estas partículas modificaron la forma en que se dispersa la luz solar, haciendo que predominen los tonos rojizos.
Aunque no es imposible, este tipo de eventos no es habitual. Para que ocurra, deben coincidir varias condiciones específicas: la composición del suelo, la intensidad del viento y la humedad ambiental.
Habitantes de la región señalaron que ya habían presenciado algo similar en 2009, pero que nunca habían visto un cielo tan intensamente rojo como el que dejó el ciclón Narelle.
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