El presidente Javier Milei reveló que trabaja en la conformación de un bloque regional integrado por diez países, concebido como una herramienta política y estratégica para enfrentar lo que define como el “socialismo del Siglo XXI” y las corrientes ideológicas afines. La iniciativa se inscribe en su ofensiva internacional para posicionar a la Argentina como referente de una agenda liberal en la región.
El anuncio se conoció a partir de un adelanto de una entrevista concedida a la cadena CNN, que será difundida en los próximos días. En ese marco, el mandatario también confirmó que volverá a participar del Foro Económico Mundial de Davos a fines de este mes, donde anticipó que reiterará su mensaje crítico contra la agenda “woke”.
Según explicó Milei, el proyecto aún no tiene un nombre formal, pero ya existe un grupo de países con los que se avanza en conversaciones. El objetivo es articular una plataforma común basada en la defensa de la libertad económica, la propiedad privada y un fuerte rechazo a los modelos estatistas que, a su entender, han dominado la política latinoamericana en las últimas décadas.
El Presidente sostuvo que este proceso es posible porque, en su visión, la región atraviesa un cambio de clima político tras recientes elecciones que dieron lugar a gobiernos con afinidad ideológica. “América Latina está despertando”, deslizó, al referirse a lo que considera un giro frente a experiencias de corte progresista.
Aunque no hay confirmaciones oficiales, en el entorno presidencial mencionan como posibles socios a dirigentes y gobiernos de Chile, Paraguay, Bolivia, Ecuador, El Salvador, Perú, Panamá y República Dominicana, entre otros, que en distintos niveles han mostrado sintonía con el discurso y la agenda del libertario argentino.
La iniciativa contempla, en una etapa preliminar, la realización de una cumbre de líderes afines en 2026 en la Argentina, sin sede ni fecha definidas. Ese encuentro buscaría dar formalidad política al espacio y proyectarlo como un actor regional con peso propio.
En paralelo, Milei volvió a marcar diferencias con el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y planteó que el eventual bloque se construiría por fuera del liderazgo de Brasil. A la vez, remarcó su alineamiento con Estados Unidos y, en particular, con la figura de Donald Trump, en una apuesta a reforzar su perfil internacional y ampliar su margen de maniobra política de cara a los desafíos que se avecinan.