Facebook y WhatsApp son las principales plataformas a través de las cuales los delincuentes buscan nuevas víctimas. El procedimiento es relativamente simple: con la excusa de ofrecer un importante descuento para Netflix, los delincuentes obtienen los datos bancarios de los ancianos y los usan para robarles su dinero y pedir préstamos millonarios.
Rosa María, una de las víctimas, contó su experiencia personal al respecto: “El 3 de abril me llaman por teléfono para decirme que había una promoción para jubilados y pensionados. Desde el teléfono que me llamaron tenían un logo de Netflix. El individuo poco a poco fue sacando datos de mi cuenta bancaria”.
Los estafadores usaron esa información para obtener un préstamo de $2.500.000.
Rosa María reconoció: “Mientras hablaba conmigo, yo escuchaba otra voz de fondo que se ve que él estaba pidiendo el préstamo en ese momento. En el Banco Nación percibo jubilación y pensión, ellos entraron a mi cuenta y por CREDIN solicitaron un préstamo con mis datos que les fue otorgado”.
La mujer no ocultó su indignación ante lo ocurrido: “Es una vergüenza que desde el banco den un préstamo sin que yo firme o que se vea mi cara en persona. ¡Un horror! Me dijeron que me van a mandar una nueva tarjeta en 30 días, mientras tanto no puedo hacer transferencias y tengo que ir por caja a retirar efectivo para pagar mis cuentas, por ejemplo, la prepaga”.
María, una jubilada de Lomas de Zamora, vivió una situación similar: recibió en Facebook una oferta para obtener un “50% de descuento en la suscripción de Netflix”.
Sin embargo, al haber sufrido una estafa de este tipo antes, decidió no completar el formulario donde le solicitaban sus datos bancarios personales.
Los expertos aseguran que los métodos que usan los delincuentes son siempre los mismos: links engañosos en Facebook o llamadas telefónicas a través de WhatsApp.
Para evitar esta clase de estafas se recomienda no brindarle a nadie datos bancarios esenciales como número de tarjeta, contraseñas o código Token.