El Festival Nacional de Doma y Folclore de Jesús María cerró su 60ª edición con una consagración que tuvo sello sanjuanino. En la madrugada del domingo 18 de enero, y tras nueve noches cargadas de emoción en el anfiteatro José Hernández, Benjamín Javier Costa se coronó campeón en la exigente categoría Bastos con encimera lisa, escribiendo una página destacada para la jineteada provincial.
Con solo 19 años, Costa llegó a Córdoba decidido a competir de igual a igual con los mejores del país. Desde el arranque del certamen se mantuvo firme en los primeros puestos de la tabla, mostrando una notable constancia y una lectura precisa de cada monta. Esa regularidad, sostenida a lo largo de todo el campeonato, fue clave para sumar los puntos necesarios y quedarse con el título.
Noche tras noche, el sanjuanino respondió con solvencia en una de las categorías más duras del calendario nacional. Sin actuaciones deslucidas ni caídas en el rendimiento, su desempeño fue creciendo y marcó la diferencia frente a rivales de alto nivel, varios de ellos con amplia experiencia en este tipo de escenarios.
Sin embargo, su nombre no solo resonó por lo deportivo. Costa también captó la atención del público por montar con casco de protección, una imagen poco habitual en la jineteada tradicional. Lejos de tratarse de un detalle menor, el propio jinete explicó que la decisión está ligada a una lesión sufrida tiempo atrás y a una convicción personal: en aquella ocasión, el casco fue determinante para salvarle la vida.
Ese gesto generó reconocimiento entre colegas y espectadores, y volvió a poner sobre la mesa el debate sobre la seguridad en la disciplina. En Jesús María, Benjamín Costa no solo se llevó un campeonato histórico.