La pequeña localidad de Monte Quemado, en el norte de Santiago del Estero, se encuentra conmocionada por el brutal crimen de una mujer de 35 años, que murió asesinada de más de 30 puñaladas por uno de sus hijos adolescentes. Nadie logra entender todavía el por qué.
Hoy le tocará a los fiscales indagar al atacante, de 16 años, que estuvo internado durante un par de días luego del ataque, presuntamente por querer suicidarse tras cometer el crimen.
El hecho ocurrió el pasado jueves, cerca de las 20:30, en una casa ubicada sobre las calles Tucumán y Las Heras, en las afueras de la localidad que tiene apenas poco más de doce mil habitantes. Los vecinos comenzaron a llamar a la Policía al encontrar a la víctima, identificada como Alicia Balderrama, gritando en la calle.
Efectivos de la Comisaría de la Mujer y la Familia N° 8 encontraron a Balderrama ensangrentada. Fue trasladada a un hospital local, pero llegó sin vida.
Según pudieron ver los médicos que intentaron salvarle la vida, la mujer presentaba casi una treintena de heridas de arma blanca, principalmente en la cara. Una de ellas, en el cuello, le habría provocado la muerte.
Investigan si fue un ataque en medio de una crisis
De acuerdo al diario El Liberal, Thiago Nahuel Balderrama, el hijo y principal sospechoso, tenía problemas de consumo. La principal hipótesis que manejaban los investigadores es que la mujer intentó evitar que el joven se autolesione.
Tras el crimen, Thiago huyó del lugar. Fue encontrado minutos más tarde sobre la vereda de su casa con varias heridas en el cuerpo. El joven fue trasladado a un hospital regional, donde estuvo internado durante los últimos días.
El crimen se cometió con un cuchillo de carnicero
La investigación del caso quedó a cargo del fiscal Santiago Bridoux. Las pericias en la casa revelaron que el arma homicida fue un cuchillo de carnicero. Según las primeras averiguaciones, no existía un historial violento en el vínculo madre-hijo que haya hecho sospechar a los vecinos del sangriento final que tuvo el caso, más allá de algunas discusiones aisladas.
También citaron a declarar a un jornalero, pareja de la víctima, quien habló de la relación puertas adentro.
El peritaje realizado dentro de la escena del crimen reveló una pelea de "extrema violencia", con rastros de sangre y signos de lucha en varios lugares. Según los peritos citados por El Litoral, se cree que hubo un prolongado forcejeo que derivó en una discontinuidad en las heridas que recibió la víctima.
Otro punto que reveló la investigación es que dos chicos de 2 y 5 años, hermanos del acusado, vieron en vivo el momento del crimen de su madre. Se encontraban con asistencia psicológica. La causa está caratulada como "homicidio calificado".
FUENTE: Clarín