El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó la existencia de un acuerdo con el gobierno venezolano para la entrega de entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo crudo, que serán enviados directamente a territorio estadounidense y comercializados a precio de mercado.
El anuncio fue realizado por el propio mandatario a través de su red social Truth Social, donde detalló que los fondos obtenidos por la venta del crudo quedarán bajo control de la Casa Blanca, con el objetivo de que sean utilizados en beneficio de ambos países. Además, precisó que el secretario de Energía, Chris Wright, ya recibió la orden de ejecutar el plan de manera inmediata.
Según indicó Trump, el petróleo será transportado en buques de almacenamiento y descargado en puertos de Estados Unidos. La confirmación oficial se conoció luego de que la agencia Reuters revelara que Washington y Caracas mantenían negociaciones para reactivar el envío de crudo venezolano a refinerías estadounidenses.
El acuerdo se da en un contexto complejo para la industria petrolera venezolana, que arrastra serias limitaciones productivas debido a las sanciones estadounidenses. Como consecuencia del bloqueo, la estatal PDVSA acumula millones de barriles almacenados tanto en tanques como en buques, situación que incluso obligó a restringir la producción. En ese marco, el envío de crudo a Estados Unidos permitiría evitar recortes aún mayores, aunque implicaría redirigir cargamentos que originalmente tenían como destino China, según fuentes del sector.
En paralelo, la petrolera Chevron -la única empresa occidental autorizada a producir y exportar petróleo desde Venezuela gracias a una licencia del Departamento del Tesoro estadounidense- incrementó su actividad. Durante este mes, la compañía envió 11 buques a los puertos venezolanos de José y Bajo Grande, el mayor número desde octubre pasado. Parte de esas cargas ya se encuentra en tránsito hacia refinerías estadounidenses.
La iniciativa forma parte de un plan más amplio de la administración Trump para reactivar la industria petrolera venezolana, considerada la mayor reserva de crudo del mundo. En los próximos días, el secretario de Energía participará en Miami de una conferencia internacional junto a ejecutivos de las principales compañías del sector, entre ellas Chevron, Exxon y ConocoPhillips, con la intención de atraer inversiones para reconstruir la infraestructura petrolera del país caribeño.
Especialistas estiman que serían necesarios unos 10.000 millones de dólares anuales durante una década para recuperar plenamente el sector, afectado por años de desinversión. Desde la Casa Blanca señalaron que varias empresas estadounidenses estarían dispuestas a invertir, aunque las petroleras mantienen cautela y condicionan cualquier desembolso a la consolidación de un escenario político estable y al respaldo sostenido de Washington en el largo plazo.
Trump, por su parte, sostuvo que una mayor producción venezolana podría contribuir a reducir el precio internacional del petróleo y estimó que, de concretarse las inversiones, las empresas podrían comenzar a operar en un plazo de 18 meses.