El ministro de Interior y Justicia de Venezuela, Diosdado Cabello, afirmó que el chavismo conseguirá el regreso de Nicolás Maduro, detenido actualmente en Estados Unidos por una causa vinculada al narcotráfico. También rechazó que su arresto signifique un quiebre para el proyecto político bolivariano.
Durante un discurso público, Cabello minimizó el impacto de la captura del exmandatario y sostuvo que el movimiento chavista mantiene su fortaleza. Según expresó, quienes creen que la Revolución Bolivariana se derrumbará por la detención de Maduro “desconocen al pueblo venezolano”.
Maduro fue detenido en el marco de un operativo encabezado por fuerzas estadounidenses en territorio venezolano y posteriormente trasladado a Nueva York junto a su esposa, Cilia Flores, también imputada en la misma causa. Tras su primera comparecencia ante la Justicia federal, el exjefe de Estado se declaró “no culpable” y reafirmó que continúa siendo el presidente legítimo del país. El juez Alvin Hellerstein ordenó que permanezca detenido y fijó una nueva audiencia para el próximo 17 de marzo.
En otro tramo de su mensaje, Cabello apeló a la figura de Hugo Chávez para reforzar el discurso de resistencia del chavismo y trazó una comparación directa con la situación actual. Aseguró que, a diferencia del fallecido líder bolivariano, Maduro sí podrá volver, una frase que volvió a poner en debate versiones sobre la muerte de Chávez, ocurrida en 2013 tras una enfermedad oncológica, aunque esas hipótesis nunca fueron probadas ni reconocidas oficialmente por el Estado venezolano.
Las declaraciones del funcionario chavista se conocieron en paralelo a los dichos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien defendió públicamente el operativo militar en Venezuela. El mandatario norteamericano calificó la intervención como un éxito estratégico y afirmó que, tras la detención de Maduro, se avanzará en el cierre de un presunto “centro de torturas” en Caracas.
Trump destacó el accionar de las fuerzas estadounidenses, aseguró que no hubo bajas propias y sostuvo que la operación expuso la debilidad del gobierno chavista. Además, acusó a Maduro de violaciones sistemáticas a los derechos humanos y lo responsabilizó por prácticas represivas, entre ellas la existencia de espacios destinados a la tortura.
El presidente estadounidense también cuestionó las manifestaciones de apoyo al líder detenido y afirmó que muchas de ellas habrían sido organizadas y financiadas por el propio régimen. Según sostuvo, se trató de protestas armadas artificialmente, sin respaldo genuino de la población.