La tormenta histórica de frío y nieve en EE.UU. ya suma 29 muertos
El temporal paralizó gran parte del país, provocó cortes masivos de energía, miles de vuelos cancelados y situaciones críticas en el Sur y el Noreste, mientras el Servicio Meteorológico advierte que el frío intenso continuará en los próximos días.
Una severa tormenta invernal golpea a gran parte de Estados Unidos y ya provocó al menos 29 muertes, además de extensos daños materiales, cortes de energía y un fuerte impacto en la vida cotidiana de millones de personas. El fenómeno climático, marcado por nevadas intensas, hielo y temperaturas extremas, afectó especialmente a regiones del Sur y del Noreste del país.
El temporal comenzó durante el fin de semana y alcanzó su punto más crítico el lunes, cuando una extensa franja de más de 2.000 kilómetros quedó cubierta de nieve y hielo, desde Arkansas hasta Nueva Inglaterra, de acuerdo con datos del Servicio Meteorológico Nacional. En varias zonas, la acumulación superó los 30 centímetros y en áreas cercanas a Pittsburgh llegó a rondar los 50 centímetros, con sensaciones térmicas que descendieron hasta los 31 grados bajo cero.
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Las autoridades meteorológicas advirtieron que las condiciones adversas continuarán en los próximos días, debido al ingreso de una nueva masa de aire ártico. Incluso, no se descarta la formación de otra tormenta invernal que podría afectar nuevamente a la costa este durante el fin de semana.
Uno de los impactos más severos se registró en el sur del país, donde el hielo acumulado provocó la caída de árboles y tendidos eléctricos. El lunes por la tarde, más de 690.000 usuarios permanecían sin suministro eléctrico, según el sitio poweroutage.com. En el norte de Misisipi y en distintas zonas de Tennessee, comunidades enteras quedaron aisladas y sin servicios básicos.
Misisipi atravesó su peor tormenta de hielo en casi tres décadas, lo que obligó a las autoridades a habilitar refugios de emergencia con mantas, agua potable y generadores. En ese contexto, la Universidad de Misisipi suspendió todas las actividades académicas presenciales durante la semana, luego de que el campus de Oxford quedara completamente cubierto de hielo. La alcaldesa Robyn Tannehill comparó el escenario con el paso de un tornado, por la magnitud de los destrozos.
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El sistema de transporte también sufrió graves alteraciones. El temporal obligó a cerrar escuelas, complicó la circulación vehicular y generó la cancelación de más de 8.000 vuelos en todo el país el lunes, según el registro de flightaware.com. Un día antes, el 45% de los vuelos programados había sido suspendido, el nivel más alto desde la pandemia, de acuerdo con la consultora Cirium.
En Nueva York, la tormenta dejó la jornada con mayor cantidad de nieve de los últimos años, con registros que oscilaron entre los 20 y los 38 centímetros. Las escuelas públicas no dictaron clases presenciales, aunque cerca de medio millón de estudiantes continuaron con la modalidad virtual, una herramienta que se consolidó tras la pandemia para evitar interrupciones prolongadas.
La ola polar llegó a cubrir cerca de dos tercios del territorio estadounidense. En el área de Nashville, Tennessee, miles de usuarios lograron recuperar el servicio eléctrico, pero más de 170.000 hogares y comercios comenzaron el lunes sin luz, en medio de temperaturas bajo cero. Muchos vecinos se vieron obligados a trasladarse a hoteles para resguardarse, como ocurrió con la familia de Alex Murray, que buscó preservar la leche materna y proteger a su hija de seis meses.
El saldo más trágico del temporal se reflejó en las víctimas fatales. Se reportaron muertes por atropellos de quitanieves en Massachusetts y Ohio, accidentes con trineos en Arkansas y Texas, y el hallazgo del cuerpo de una mujer cubierta de nieve en Kansas, vista por última vez al salir de un bar. En Nueva York, las autoridades informaron al menos ocho fallecimientos ocurridos en la vía pública durante el fin de semana, aunque aún se investigan las causas.
Además, se confirmaron cuatro muertes en Tennessee, tres en Luisiana y Pensilvania, dos en Misisipi y una en Nueva Jersey. Mientras tanto, el Servicio Meteorológico Nacional mantiene sus alertas y advierte que millones de personas seguirán expuestas al frío extremo en los próximos días.