En una medida extraordinaria, el secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, ha ordenado el retiro inmediato del general Randy George, jefe del Estado Mayor del Ejército. Esta decisión se produce en un momento crítico, tras más de un mes de guerra con Irán y justo cuando el presidente Donald Trump ha anunciado una posible intensificación de la ofensiva en las próximas dos o tres semanas.
Claves del desplazamiento
- Alineación ideológica: Fuentes del Pentágono indican que Hegseth busca un liderazgo que implemente sin fisuras su visión y la del presidente Trump para el Ejército.
- Pasado "político": A pesar de ser un oficial de carrera con experiencia en Irak y Afganistán, el vínculo de George como exasesor de Lloyd Austin (durante la administración de Joe Biden) fue considerado un punto en su contra por el círculo de Hegseth.
- Purga militar: La salida de George no es aislada; se suma a la destitución de más de una docena de altos mandos, incluyendo al presidente del Estado Mayor Conjunto, el general CQ Brown.
El posible sucesor
Se espera que el general Christopher LaNeve, actual vicejefe del Estado Mayor, asuma el cargo de forma encargada. LaNeve es un hombre de la entera confianza de Hegseth y ha recibido elogios públicos de Trump, quien destacó su apariencia de líder "sacado de una película" y su firmeza.
Contexto bélico
El cambio de mando ocurre mientras el gobierno analiza una ofensiva terrestre que podría incluir la invasión de la isla de Kharg y otros puntos clave en el estrecho de Ormuz. Trump ha amenazado con atacar centrales eléctricas y hacer retroceder a Irán "a la Edad de Piedra" si no se alcanza un acuerdo rápido, buscando frenar el alza del combustible y la impopularidad del conflicto en EE. UU.