La histórica cementera Loma Negra, que tiene sede en San Juan y actualmente controlada por el grupo brasileño InterCement, podría pasar a manos de un empresario argentino. Se trata de Marcelo Mindlin, titular de Pampa Energía, quien dio un paso concreto para avanzar hacia el control accionario de la compañía: adquirió el 60% de la deuda que InterCement mantiene con el banco Itaú, por unos 45 millones de dólares.
El movimiento fue revelado por el portal IProfesional y confirmado por medios brasileños como Estado de São Paulo, desde donde aseguran que la cesión de la deuda “cambia el juego” en la disputa por el futuro de Loma Negra, que se encuentra envuelta en un proceso de reestructuración tras haberse declarado en quiebra en diciembre pasado, con pasivos por más de 2.000 millones de dólares.
Mindlin compró esa porción de la deuda a través de su firma Generación Argentina S.A., mientras que el 40% restante fue absorbido por tenedores de bonos en el extranjero. Este movimiento lo posiciona como un actor clave en la renegociación con los acreedores, dado que gran parte de esos títulos están respaldados por acciones de Loma Negra.
Actualmente, InterCement -filial del Grupo Mover, antes Camargo Correa- posee el 52,14% del paquete accionario de la cementera. La compañía había convocado a una reunión de acreedores la semana pasada, que fue suspendida por falta de acuerdos, y reprogramada para el próximo 3 de julio. Se espera que en ese encuentro se defina el futuro de la firma, incluida la posibilidad de que se ceda el control accionario como parte del plan de recuperación.
Desde el holding brasileño aseguraron que seguirán negociando “con seriedad y espíritu colaborativo”, y reconocieron que estaban al tanto de la operación que colocó a Mindlin como acreedor. En tanto, los bonistas que estaban marginados de las discusiones esperan ahora tener mayor participación en las definiciones.
Loma Negra cuenta con 21 plantas en todo el país y una fuerte presencia industrial en la provincia de San Juan, donde tiene una de sus sedes operativas. Produce cemento, cal, agregados y hormigón para la construcción privada y pública. Su liderazgo en el sector se ha mantenido a pesar del contexto recesivo que atraviesa el país.
Justamente, en el primer trimestre de 2025, la empresa reportó una caída del 73% en sus ganancias, afectada por el freno de la actividad y un contexto financiero adverso. Según su balance enviado a la Comisión Nacional de Valores, las ventas netas bajaron casi un 9% interanual, y la rentabilidad se desplomó frente al mismo período de 2024. También se registró un incremento en la deuda neta, que ahora supera los 174 millones de dólares.