El sur sanjuanino está en boca de todos estos días por el enfrentamiento de productores ganaderos que acusan a las grandes empresas agrícolas de Sarmiento de usar caños “rompetormentas” en medio de la sequía. Dicen que los viticultores, pistacheros y olivícolas de la zona usan estos sistemas para preservar sus cosechas, y que, al no llover; no crecen las pasturas y se muere el ganado.
Los productores ganaderos del suroeste de Sarmiento visibilizaron el tema a través del diario Huarpe a principios de noviembre, y Tiempo de San Juan hablo con autoridades municipales que admitieron que no se ocupan del problema porque es una práctica que no está prohibida. En la zona se encuentra el mega emprendimiento Campo Grande El Acequión y respondieron a este medio sobre el tema. ¿Qué dijeron?
“En las fincas grandes que hay en este emprendimiento no tenemos cañones rompetormentas. Sí sentimos disparos cuando hay tormentas, pero no son de este lugar. Si lo estuviéramos utilizando, no tendríamos ningún inconveniente en decirlo porque no es ninguna actividad prohibida”, aseguró un referente del emprendimiento agrícola.
Contó que proveedores de Mendoza les han ofrecido muchas veces el sistema, pero que el grupo de empresas desistió de comprarlos porque son muy caros, y sus efectos no están comprobados. “Se han hecho consultas con gente de Solfrut, con Cencosud y con el grupo CREA que tienen experiencia de más de 20 años en otras provincias, y nos dijeron que no funcionaba, que lo mismo cae piedra”, dijo la fuente. Aclaró que el sistema no hace desaparecer las tormentas, sino que su objetivo es ser antigranizo, achicar la piedra para que no haga tanto daño. Agregó que en caso de que los vendedores hayan convencido a alguien de comprar, debe ser un caso aislado, y “si alguien cree que por un caso aislado se va a desarmar una tormenta y haber sequia está equivocado”.
Costos altos
Otro factor que pusieron sobre la mesa es que el costo de implementar el sistema es altísimo, porque trabajan con gas y cada vez que se tira un disparo hay que rellenar los tanques, por lo que resulta más conveniente contratar un seguro antigranizo.
Por ultimo aclararon que los grandes emprendimientos agrícolas de la zona no van a contratar sistemas que “rompan” tormentas porque necesitan agua. En la zona los cultivos son regados con agua proveniente de perforaciones que tienen un costo muy fuerte. Allí se deben utilizar bombas grandes, de 100 HP de potencia, y el costo de las facturas eléctricas significa unos $2 millones por mes por cada perforación.
Campo Grande El Acequión es un desarrollo privado que se extiende desde la ruta 40 hasta Pedernal. Luego fue vendido a distintas empresas de distintas partes del país para que ellos hagan sus plantaciones agrícolas.