Caos por la caída de Mercado Pago. Todo el país estuvo convulsionado por la falla masiva de la billetera virtual, hecho que causó varios inconvenientes y cambios de último momento en todo el comercio. El impacto en San Juan fue grande, según indicaron referentes locales, ya que un alto porcentaje de vendedores y consumidores utiliza este método de pago.
“Fue una revolución”, aseguró el presidente de la Asociación de Kiosqueros sanjuanina, Claudio Rymsza, a este diario. No dudó al manifestar que la falla afectó al sector por la gran cantidad de compradores que usa la aplicación. Según confirmó la autoridad, cerca de un 70% de los consumidores utiliza Mercado Pago para abonar en kioscos y almacenes de la provincia.
Por este motivo, algunos debieron recurrir a otras alternativas, como el pago en efectivo o tarjetas. También hubo casos en los que la compra no se hizo efectiva.
Todo el comercio sintió la caída. El presidente de la Cámara de Comerciantes Unidos, Marcelo Quiroga, afirmó que alrededor del 30% de la facturación diaria de los comercios locales se realiza a través Mercado Pago y otras billeteras virtuales. Por este motivo, la interrupción del servicio dejó a muchos negocios sin posibilidad de concretar ventas en el horario de mayor actividad.
“Estamos hablando de un 30%, que es muchísimo, más aun considerando que la caída ocurrió en una franja horaria crítica, donde más se ejecutan las ventas”, remarcó Quiroga. “Estamos hablando de un 30%, que es muchísimo, más aun considerando que la caída ocurrió en una franja horaria crítica, donde más se ejecutan las ventas”, remarcó Quiroga.
Frente a la situación, algunos comerciantes optaron por correr el riesgo y aceptar transferencias sin confirmación inmediata, anotando los tickets y datos de la operación. Sin embargo, la mayoría decidió rechazar esas transacciones para evitar pérdidas, solicitando pagos en efectivo o con otros medios como tarjetas de débito o crédito.
Quiroga detalló que, si bien los kioscos -que manejan menor monto por operación, pero mayor volumen- pudieron adaptarse un poco mejor gracias a un público más joven y habituado a lo digital, en los rubros gastronómicos y comercios tradicionales el golpe fue más fuerte.
“El gastronómico tiene mayor tendencia al pago electrónico, y si eso falla, se resiente toda la cadena. En muchos casos, simplemente no se pudo vender”, concluyó.