La fisonomía del comercio capitalino siempre está cambiando al ritmo de la situación provincial y nacional. Sin dudas en el 2020 la pandemia lastimó fuerte al microcentro sanjuanino que sufrió un tendal de cierres, con el éxodo incluso de grandes tiendas de retail. Luego, cuando se empezó a respirar un mejor tiempo, con cierta reactivación; aparecieron otras cadenas, y reabrieron negocios minoristas.
En el último año, en medio de una realidad económica difícil, otras circunstancias impulsan al sector a repensar su estructura. En el comercio, el cliente manda y ahora con los bolsillos reducidos por la crisis, los negocios que más presencia tienen en la Capital pertenecen a dos grandes rubros: Almacenes donde se vende todo tipo de alimentos, y Tiendas de ropa y calzado económicos.
Desde la Dirección de Comercio de la Municipalidad de la Capital, las cifras de habilitaciones revelan que hasta el 31 de mayo pasado existen 6.800 negocios inscriptos en el departamento. El 50% de ellos obedecen fundamentalmente a los rubros Tiendas y Almacenes de Ramos Generales en mitades prácticamente iguales, la mayoría de los cuales han sido peticionados en el último año; según indicó el titular de la repartición, Rogelio Cerdera. “Podemos decir que hay 1.700 negocios que son tiendas y otros 1.700 que son almacenes, supermercados o autoservicios”, dijo el funcionario.
Respecto a las tiendas, Cerdera indicó que han proliferado muchos locales cuyos responsables de la actividad son de origen boliviano. Los empresarios de esta nacionalidad han alquilado los locales comerciales de grandes dimensiones que estaban disponibles en el centro: Por ejemplo, donde antes funcionaba la confitería El Molino, en Rivadavia pasado Mendoza, o el local en el microcentro que antes ocupaba Maxi Brant. La particularidad de estas tiendas es que venden ropa a precios muy accesibles.
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El ex local de la confiteria El Molino, en el microcentro; fue ocupado por una tienda.
Impulsados por la demanda, los almacenes de comestibles también están avanzando en la nueva cara de la ciudad. No solo son los clásicos supermercados, sino también aquellos “poli rubros” o mini-mercados que venden comestibles, carnes y verduras. “En la municipalidad de la Capital se los denomina bajo el rubro Almacenes de Ramos Generales. Hay algunos que están dentro de las cuatro avenidas, pero más allá, en los barrios también se están expandiendo”, indicó Cerdera.
Agregó que el municipio desarrolla constantes inspecciones para regularizar incluso a comercios que no tienen la habilitación o autorización para poder ejercer la actividad con el resguardo de la seguridad edilicia, eléctrica y de Salud Pública. Incluso la Capital es el único municipio que cuenta con un área de control bromatológico propio, con laboratorio propio, y con controles permanentes a cargo de Ingenieras en Alimentos, que actúan en conjunto con Salud Pública de la provincia.
En contrario a lo que podría pensar, el rubro de Barberías –que están habilitadas bajo la denominación de Peluquerías, con anexo de arreglos de barba y bigote; no es de los que más está proliferando, al menos en este municipio.
No son cierres, son mudanzas
Durante el año 2022 se produjeron 148 habilitaciones o aperturas en la Capital sanjuanina, y 104 cierres de negocios. Y en lo que va del 2023, hasta el mes pasado, se produjeron 42 habilitaciones y 29 cierres. Pero en forma literal, esos números no significan exactamente cierres o nuevos negocios: “El nivel de la actividad comercial no ha decaído en Capital, mantenemos la misma cantidad de comercios que el año pasado, incluso que en el 2021”, explicó el funcionario.
¿Cómo se entiende eso? Cerdera explicó que “el cierre no significa la baja de la actividad, sino que también contempla el traslado a otro domicilio, y eso es lo que viene sucediendo en los últimos años”. Es decir, el negocio cierra en un domicilio, pero comienza la actividad en otro domicilio en la misma Capital.
Esta mudanza se está dando de parte de locales que están dejando los locales dentro de las cuatro avenidas, y se trasladan a otras zonas que son más baratas tanto en el precio de los alquileres, como en el pago de las tasas municipales. El funcionario aseguró que un 80% de las estadísticas responde a esa realidad.
¿Y cuáles son las zonas preferidas para trasladarse? Son las de Trinidad, Concepción o Desamparados donde el alquiler puede ser hasta 40% más económico. El municipio de Capital contempla al Comercio en dos zonas. La “A” es la que dentro de las cuatro avenidas principales –Libertador, Córdoba, Rioja y Alem-, la zona “B”, todas las restantes. Y por el mismo rubro no se tributa lo mismo según esa zonificación.