Las autoridades de la Secretaría de Agricultura de la Nación se reunieron con referentes del sector productivo de San Juan y Mendoza, en el marco de un proceso de diálogo para definir el futuro del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). El encuentro, impulsado por la necesidad de revisar la reforma impulsada por el Gobierno nacional que planteaba una drástica reducción de funciones del organismo, permitió alcanzar un consenso que garantiza la continuidad de tareas estratégicas para la industria vitivinícola.
Gustavo Fernández, ministro de Producción, Trabajo e Innovación de San Juan, explicó en declaraciones a Radio Sarmiento que “se trató de una reunión para la búsqueda de consensos para todas las partes, tendientes a garantizar aspectos que para las provincias como las entidades se entendía que debían mantenerse y no ser dejadas de lado en esta propuesta de reforma que ha iniciado el Gobierno nacional, que pretendía reducir a una mínima expresión el funcionamiento del INV”.
En ese sentido, Fernández confirmó que se logró un acuerdo entre todos los actores involucrados, que permitirá mantener el rol estratégico del INV en aspectos fundamentales como “garantizar la genuinidad de los vinos que se producen en la Argentina, garantizar el control de los productos terminados y, fundamentalmente, mantener al INV como sello de calidad para las exportaciones”.
Entre las funciones que el INV continuará desarrollando se encuentran la registración del viñedo y la utilización del CIU (la declaración jurada del ingreso de la uva), herramienta clave para el control de trazabilidad por zona y variedad.
Sin embargo, se acordaron modificaciones en el esquema de fiscalización final del vino embotellado. A partir de ahora, el control en esta instancia se limitará a la salida del producto terminado desde la bodega, ya sea en botella, cajita o granel para las bodegas trasladistas. Esto significa que se dejarán de realizar inspecciones permanentes dentro de las instalaciones productivas.
El encuentro fue valorado positivamente por las provincias productoras y las entidades del sector, que consideraron clave preservar la institucionalidad del INV y su papel en la trazabilidad y calidad del vino argentino, especialmente en el contexto de los mercados internacionales.