El 6 de julio cerraron tres locales de ventas de zapatillas del conocido deportista José Martinazzo. El pasado 24 de julio salió publicado en el Boletín Oficial que Calzados Continente, una de las firmas más conocidas del rubro, entraba en concurso preventivo. A estos cierres, se le suman negocios que se achicaron como la clásica cadena Saenz. Ante esta cadena de cierres y ajustes, surge la pregunta ¿Por qué negocios que antes florecían ahora atraviesan escenarios tan complejos? La respuesta no es una sola.
La primera respuesta tiene que ver con los cambios en el manejo de los negocios. Cuando murieron o se hicieron a un costado los propietarios originales, los comercios sufrieron los cimbronazos. Los hijos heredaron las sucursales y cada uno hizo lo que pudo con estos comercios tradicionales. También hubo casos de rupturas de sociedades que dejaron tambaleando las estructuras y originaron cambios dentro los esquemas de costos.
La crisis es la respuesta dos. Es que si bien los problemas económicos afectaron a todo el comercio y durante los últimos años hubo más de 200 comercios que tuvieron que bajar sus persianas, los negocios dedicados a la venta de zapatillas recibieron un golpe de gracia difícil de soportar. La razón: la mayoría de las zapatillas de marca vienen del exterior, sus valores se atan al aumento del dólar. Casi no se encuentran calzados Adidas, Nike o Reebok por menos de $6.000. El ritmo de crecimiento de los salarios no ha ido de la mano de la suba del dólar y la gente que antes compraba en cuotas dos o tres pares de zapatos, ahora con suerte puede uno.
A esto se le suma un tercer factor. La gente más joven cada vez aprovecha más las compras vía on-line. En las webs de Adidas, Nike, Reebok, Puma se venden modelos que ni siquiera llegan a las vidrieras de San Juan. Las promociones con tarjetas de crédito son varias al igual que los descuentos que se lanzan on-line.
En cuanto a los rubros que más crecieron en el último tiempo se encuentran las cervecerías artesanales y las barberías. Los nuevos negocios no solo se ubican en el microcentro sino que se observa reconversión de algunos locales.