Este lunes las pymes tienen dos buenas noticias, que si no para festejar, al menos significan un alivio para el sector que más ha sufrido durante la crisis de los últimos dos años, en la que cerraron más de 25 mil en todo el país. Es que las dos medidas principales de Nación para revertir la situación ya empezaron a generar efectos, una porque entró en vigencia y la otra porque empujó cambios.
La moratoria para pymes está vigente desde que empezó el horario hábil a través de un aplicativo que lanzó AFIP. Esta herramienta sirve para que las pequeñas y medianas empresas puedan comenzar a condonar multas, establecer un plan de pagos accesible y cuya adhesión producirá la suspensión de las acciones penales tributarias y aduaneras en curso y la interrupción de la prescripción penal, siempre y cuando no tuviere sentencia firme.
El plan incluye a monotributistas y autónomos, y alcanza a quienes tienen deudas impositivas, aduaneras y previsionales, indicaron los funcionarios en la presentación del plan. Si bien está empezando el programa, desde hace tiempo se ha hecho evidente la cantidad de interesados, que empezaron a solicitar el certificado Mipyme, con el cual se tramita el beneficio.
Además de esto, el mismo lunes se conoció que las entidades bancarias, para intentar competir con los créditos a pymes que dará Nación, bajarán 5 puntos su interés a la hora de prestar dinero. Las tasas pasarán, entonces, del 40% al 35% en todos los bancos privados del país.
El cambio tendrá lugar luego de que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) impusiera el 35% como nuevo tope de crédito que deberán homologar las entidades bancarias que quieran acceder a la rebaja de hasta dos puntos en sus encajes.
"El viernes dejamos los sistemas ajustados para que ninguna tasa esté por arriba del 35%, y seguimos con la idea de entregar los $15.000 millones que tenemos para pymes", explicó a Télam el gerente de Planeamiento y Segmento Mayorista del Banco Galicia, Gerónimo Fresco.