Aunque en San Juan las acciones concretas comenzaron a fines del año pasado, en el mundo desde hace algunos años se elabora y consume vino con baja graduación alcohólica. La 'moda' impuesta tiene varios motivos, pero uno de los principales es lograr que se pueda consumir más, y con ello mejorar la situación de la industria vitivinícola.
En ese camino se puso el Gobierno de San Juan y a través del Ministerio de Producción y Desarrollo Económico puso a disposición de los bodegueros un subsidio para comprar la tecnología necesaria.
Los vinos sanjuaninos tienen entre 12º y 14º; con el cambio climático los azúcares se hacen cada vez más elevados y con ellos la graduación termina elevada cada año. La meta es llevarlos a 5º o 6º para competir con bebidas como la cerveza.
"El miércoles se venció la fecha presentación y 5 bodegas presentaron carpeta para hacerse acreedoras del subsidio. Son bodegas fraccionadoras chicas, aun no podemos dar nombres, pero son fraccionadoras que debían elaborar como mínimo 250.000 litros y ser de San Juan", contó el ministro del área, Andrés Díaz Cano.

Las empresas que aspiran al subsidio pasan a estudio de la comisión evaluadora y una vez que aprueban las carpetas se les gira el dinero para que ellos mismos compren la maquinaria. "Hemos visto dos alternativas: osmosis inversa y otra a través de ciclones, en ambas se logra mantener calidad y bajar graduación alcohólica de los vinos", señaló el funcionario.
Esta convocatoria funcionará a modo de prueba y en el Ministerio creen que podrían repetir si los resultados son buenos. "También vamos a ayudar en la comercialización para que esos vinos puedan ser conocidos en todos lados", aseguró.
La Provincia destinó a esta operatoria $3,5 millones, fondo que alcanza para 4 equipos.