Una deuda de $28 millones sólo en salarios a sus empleados tiene la fábrica de carburo Electrometalúrgica Andina, y los trabajadores decidieron en asamblea tomar el predio el martes a partir de las 8 de la mañana.
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SUSCRIBITEUna deuda de $28 millones sólo en salarios a sus empleados tiene la fábrica de carburo Electrometalúrgica Andina, y los trabajadores decidieron en asamblea tomar el predio el martes a partir de las 8 de la mañana.
“Está decidido tomar la empresa el martes. Si antes se vende y nos depositan la plata que nos deben, que son casi 4 meses de sueldo, se levanta la medida. Pero la decisión ahora es tomar la empresa porque están jugando con nosotros. Somos 250 empleados y eso significa por mes unos $9 millones sólo en salarios”, contó Rubén Gordillo, empleado de EMA y miembro del gremio de los Químicos.
Sobre los fuertes rumores de que la firma de las hermanas Carmona tiene casi cerrada la venta, nada saben los empleados. “Nosotros hemos estado presente en reuniones con los posibles compradores, unos de la comunidad armenia, con ellos conversamos mucho; y con los segundos oferentes acordamos una reunión que no se concretó porque nos dijeron que esta semana venían pero no pasó nada. La dueña sigue siendo Patricia Carmona hasta que no nos confirmen lo contrario. Sabemos que hay intenciones de seguir y que el gobierno está haciendo todo lo posible. No queremos tomar malas decisiones pero ya no confiamos más porque estamos llegando a fin de año y hace 4 meses que no cobramos”, destacó Gordillo.
Los hornos de la EMA, ubicada en Chimbas, están parados desde la primera quincena de marzo y se exportó hasta mayo cuando se vendió lo último que había.
Los trabajadores han judicializado la deuda que la empresa tiene con ellos “para no perder esos sueldos” hasta el 30 de septiembre. Desde entonces no volvieron a cobrar salvo por un dinero que les entregaron “menos de una quincena” hace 30 días.
“El último recurso es pedir la quiebra. De verdad esperemos que el martes lleguemos y nos digan la empresa se vendió y si nos pagan un mes empezamos a volver a darle vida a la fábrica que está bastante abandonada. Hemos ayudado a hacer guardias internas con compañeros y hacer rondas porque hay cosas que se han robado. La gente de la usina está en su puesto de trabajo, en Chimbas, Albardón y Pocito, ellos han dado toda la colaboración y eso sería bueno que lo tengan en cuenta”, destacó Gordillo.
Los trabajadores se sienten ajenos a las negociaciones de venta y creen que están en el medio de una crisis que no generaron. “Antes nos iban dando algo, ahora no nos pagan nada y no tenemos nada que ver con la crisis de la empresa; no podemos estar en el medio de la venta y el que venga tiene que llegar con el sueldo en la mano”.
