Antes de subir los precios, "la prueba de la salchicha"

viernes, 16 de octubre de 2015 · 22:05

El sueño de un control total del comercio interior, en defensa -por supuesto- del bolsillo de los argentinos, llevó al secretario del área, Augusto Costa, a un punto de no retorno. Ayer, en conferencia de prensa, contó qué hizo antes de rechazar una autorización para que una salsa ketchup pueda comercializarse a un precio mayor al autorizado.

Costa contó que puso un plato de salchichas sobre la mesa y dos tipos de salsa ketchup --a la manera de los clásicos desafíos deCoca Cola vs Pepsi, donde un consumidor tomaba un vaso de cada una y luego decía cuál le parecía más rica. Una salsa es la que estaba en el plan precios cuidados, la otra no. La "controlada" decía en la etiqueta "tomates frescos". La otra, "tiene tomates más frescos".

La particularidad de esta experiencia es que junto a Costa, observando el test, estaban los directivos de Unilever, quienes esperaban el veredicto del funcionario para saber si podían lanzar al mercado la salsa a un precio distinto al de precios cuidados.

Y el veredicto de Costa fue contundente, inapelable: "Las dos tienen el mismo sabor". A la manera del César, le bajó el pulgar a la "salsa con tomates más frescos". Y, tal vez, sintió que con ese fallo defendía el bolsillo de miles de argentinos.

Costa relató, denunciando las odiosas estrategias del marketing. "Las empresas en todo el mundo las usan para encubrir subas de precios. Posiblemente, no estén violando la ley, pero como hay un vacío legal, sacamos una resolución para frenar el engaño". Lo dijo mientras presentaba el caso del ketchup, entre otros ejemplos, para explicar el nuevo Sistema de Fiscalización de Rótulos y Etiquetas que empezó a regir desde ayer.

Ahora, los fabricantes de alimentos, bebidas, productos de perfumería y limpieza deberán contar con la autorización de la Secretaria de Comercio para sacar a la venta un nuevo producto.

En rigor, sólo podrán comercializar los artículos una vez que pasen en un examen de fiscalización de sus rótulos. Según manifestó ayer el titular del área, Augusto Costa, las etiquetas ya no podrán contener leyendas que induzcan a confusiones a los consumidores. En el último año, Costa estableció multas hacia diferentes compañías por un total de $ 133.258.500.

"Se acabaron las etiquetas que sugieran ofertas, del estilo 'packaging económico', 'pack ahorro' o 'lleva más y paga menos", explicó ayer el Secretario de Comercio a periodistas. "Ningún fabricante puede garantizar que esos descuentos se trasladen luego al consumidor porque el precio final lo determina el supermercado", dijo.

La resolución 420 busca cortar con una maniobra que se popularizó entre los empresarios para evadir los controles de precios del Gobierno: "Generan un nuevo producto que reemplaza a otro existente, con precios más caros y los consumidores no perciben la diferencia en el packaging y suelen elegir el más caro. Luego el original se discontínua", explica el Secretario. Otra práctica habitual, según Costa: "achican el contenido neto del producto, pero como no rebajan el precio, aplican es un aumento encubierto", explica Costa.

Los ejecutivos de varias empresas alimenticias que participan del coloquio de IDEA, se reunieron ayer a la mañana y elaboraron una respuesta para ser canalizada a través de la cámara alimenticia (Copal). El enojo por la medida era fuerte. Evaluaban una presentación judicial porque consideran que los empaques forman parte de su propuesta comercial y que esa libertad está siendo "coaccionada" por la decisión del Poder Ejecutivo.

Costa contó que citó a ejecutivos de Unilever y los esperó con salchichas y dos envases de Ketchup, uno era el producto original y otro presentaba en la etiqueta una mínima leyenda: "tomates frescos". Mientras comía las salchichas, Costa se indignó porque no percibía diferencia alguna de sabor en los aderezos. "Ahora deberán aclarar en el nuevo producto las diferencias que tenga respecto al de referencia en un espacio que ocupe el 20% del rotulo", agregó

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