Un fuerte rumor comenzó a circular en las últimas semanas en el sector farmacéutico de San Juan y generó inquietud entre comerciantes y profesionales del rubro. Según trascendidos, una cadena multinacional habría ofertado una cifra millonaria en dólares para adquirir una reconocida red local, lo que encendió alertas sobre un posible desembarco de grandes jugadores en la provincia.
De acuerdo a lo que indicaron fuentes calificadas a Tiempo de San Juan, la versión tomó fuerza hace aproximadamente un mes y apuntaba a una supuesta propuesta para quedarse con toda la estructura de Farmacias Echegaray. El comentario no tardó en expandirse entre farmacias locales, donde el impacto de una eventual operación fue tema de conversación obligado.
“Cada vez que se viene alguna cadena grande a diversas provincias de Argentina, rompen el mercado”, señalaron desde el sector. El principal argumento radica en el modelo de negocio que manejan este tipo de firmas, con mayor respaldo financiero, capacidad de compra a gran escala y estrategias comerciales más fuertes.
Sin embargo, ante la consulta de este diario, desde la propia Farmacia Echegaray desmintieron de manera categórica la existencia de negociaciones o contactos con alguna cadena interesada en adquirir la empresa. La versión, al menos por ahora, no tiene sustento en hechos concretos.
Más allá del rumor, el tema volvió a poner en foco un aspecto clave: el marco legal que regula la actividad en San Juan. La Ley Provincial Nº 7455, sancionada en 2003, establece en su artículo 2º que toda farmacia debe tener domicilio real, legal y social en la provincia, además de estar registrada y habilitada por la autoridad competente local.
Este punto resulta determinante, ya que limita el ingreso directo de grandes cadenas nacionales o internacionales. En la práctica, la única vía posible para que una firma de ese tipo opere en San Juan es a través de la compra de una farmacia ya existente en la provincia.