La V Cata Nacional de Vinos Caseros y Artesanales, una competencia organizada desde San Juan para los vinos realizados por los pequeños productores, dejó en la provincia la máxima distinción, una medalla Gran Oro que quedó en las manos de Miguel A. Espín González
Otras 10 medallas de Oro fueron para 8 vinos de San Juan y 2 de La Rioja, mientras que las 22 medallas de plata entregadas quedaron en manos de productores de Córdoba, Mendoza, La Rioja y San Juan.
El concurso, organizado por la Asociación de Elaboradores de Vinos Artesanales de San Juan, recibió este año casi 100 muestras de las provincias mencionadas y los premios se entregaron el viernes 29 en la tradicional cena realizada en el Museo Suero, en Médano de Oro.
El concurso tiene como objetivo poner en valor los vinos elaborados por pequeños productores, que son un atractivo para el turismo y un aporte al desarrollo de las economías regionales.
Hasta el año 2003 no existía una categoría oficial que los contuviera, les diera un marco legal y de garantía de calidad para producir. Hoy, el Vino Casero (hasta 4.000 litros), y el Vino Artesanal (hasta 12.000 litros), cuentan con los avales necesarios del INV para ser comercializados.
La Cata se realiza desde el 2009 y en estos años se vio una evolución importante en la calidad de los vinos. Los organizadores contaron que las bondades de las muestras presentadas este año hizo que tuvieran que elevar el piso de puntuación para la entrega medallas, ya que se rigen por las mismas disposiciones de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) para las competencias que señalan que se puede premiar hasta 33 % del total de muestras presentadas. Además, los evaluadores son los mismos profesionales que participan de EVISAN, Cata de Vinos de San Juan y VINANDINO.
“El jurado, que es de primer nivel, se ha sorprendido de la calidad de los vinos porque los pequeños elaboradores no tenemos tecnología, hemos tenido la suerte de que el Gobierno nos está apoyando y nos da elementos para poder progresar, pero no llegamos a la tecnología de los grandes”, contó.
Sin embargo los pequeños tienen algunas ventajas sobre las grandes bodegas, una de ellas es que la uva está en el mismo predio donde se elabora, en cambio en las grandes las uva está lejos y eso hace que pierda calidad en ese trayecto. “Nosotros tenemos la bodeguita dentro de la finca, no hay traslado, cortamos la uva, molemos y ponemos a fermentar, eso es muy importante porque nos da un plus en la calidad de la uva que se traduce en la calidad de vino. Además, cada vez nos hemos preocupado más por hacer nuestros vinos mejor”, dijo Pisatti.
jueves 16 de abril 2026





