banco san juan

El accionista: la historia nunca contada

Julio Nacusi contó a Tiempo de San Juan cómo logró ingresar al selecto grupo de los accionistas en el proceso de privatización del Banco San Juan.
jueves, 29 de marzo de 2012 · 13:49
Por primera vez, Julio Nacusi contó a Tiempo de San Juan la historia de su ingreso al grupo accionista del Banco San Juan. “Fue muy divertido porque a mí me invitaron por compromiso a las reuniones previas a la privatización del banco, no porque tuvieran muchas expectativas conmigo o porque fuera un empresario importante, si nadie me conocía. Yo le estaba construyendo Bahía de las Tablas al grupo Leccorp y ellos estaban en todo el proceso y me invitaron por cumplir”, aseguró Nacusi, quien terminó siendo director del Banco.

En el año ‘95 el grupo Leccorp construía Bahía de las Tablas y tenía varias propiedades en San Juan; era un grupo empresario fuerte en Buenos Aires, aseguró Nacusi, cotizaban en la Bolsa de Valores y tenía negocios en muchas provincias donde colocaban acciones o bonos.

“Hay que hacer memoria de algunas cosas: en el ‘93 casi cierran el Banco San Juan por una muy mala administración de su directorio. Entonces lo tomó la doctora Nélida Martín, que era ministro de Economía y pasó a dirigir el banco. En el año ‘96 deciden privatizar el 75 % del paquete accionario porque la provincia no lo podía mantener, le insumía mucho dinero mensual”, contó Nacusi.

La gente de Leccorp estuvo en la organización del proceso licitatorio previo y convocó a la primera reunión, invitó a lo más granado del empresariado de San Juan. “No me voy a olvidar nunca de la primera reunión en el Alkazar, había más de 30 empresarios sanjuaninos. Yo estaba muy asombrado, era como un joven en el recital de Los Beatles, por mi inexperiencia y porque estaba viendo a todos los grandes de San Juan”, dijo el ingeniero.

¿Qué empresarios estaban ese día?  “No, mejor no dar nombres, pero todos los que se imagina estaban”, responde.
 
Se hicieron varias reuniones en las que los dueños de Leccorp explicaron todo sobre el banco y cuando llegó el momento, faltando 60 días para que se produzca la licitación, se informó cuánto costaba cada acción y que había que pagarla al contado. “Ahí desaparecieron todos los empresarios, la mayoría creía que se les iba a dar un crédito para que compraran las acciones del banco (risas). Es muy especial el empresariado de San Juan”, señaló Nacusi.

Cuando llegó el momento quedaron: Leccorp S.A., Transportes Automotores 20 de Junio S.A., Ing. Julio Nacusi, Industrias Chirino S.A. y Madcur S.A. “Los otros 25 desaparecieron, no fueron más a las reuniones. Eso hizo que fuera imposible juntar el dinero y se tuvo que salir a buscar inversor fuera de la provincia. En eso nos ayudó desinteresadamente la doctora Martín, ella conocía a Enrique Eskenazi porque el grupo Petersen, Thiele & Cruz había construido el barrio Aramburu, ella lo invitó y él vino a cumplir con la doctora porque la apreciaba mucho. La doctora Martín prácticamente lo obligó al ingeniero Eskenazi a participar de la licitación del banco. Pero Petersen era una empresa netamente constructora”, contó Nacusi.

El pliego licitatorio  indicaba que había que incluir un accionista con experiencia bancaria así que salieron a buscar un banco interesado y encontraron al Banco Piano SA.  El grupo así conformado por locales y foráneos ganó la licitación en la que se presentaron dos oferentes. “Hay muchas cosas que la gente habla y no conoce. Después de eso, por problemas que tuvieron las firmar Madcur y 20 de Junio se retiraron al poco tiempo y esas acciones fueron compradas por Leccorp y por Petersen. Yo no podía, había roto todos los chanchitos ya, y Chirino tampoco podía”, señaló el ingeniero.

El banco Piano tomó el manejo de la entidad y pasaron unos dos años cuando unos amigos de Nacusi le comentaron que el banco se estaba manejando mal, otra vez. “Empezamos a investigar con Chirino y era cierto, el banco se estaba manejado mal por parte de la gente que había puesto el Piano. Se armó reunión urgente con la familia Eskenazi y ellos decidieron tomar las riendas del banco”, recordó Nacusi.

Se despidió a toda la cúpula gerencial y se puso gente nueva y el banco empezó a mejorar. “Siempre le agradezco a esos amigos que me lo dijeron, porque yo de bancos no sabía nada”, reconoció.

Desde entonces Nacusi es accionista y director del Banco San Juan; la familia Eskenazi tiene la mayoría absoluta de acciones, la Provincia de San Juan tiene el 15 % y el resto, los demás accionistas.

En el año 2000, el mismo grupo accionista compró el Banco Santa Cruz. “Eso también fue cómico  porque el Banco Central mandó invitaciones a participar en la licitación a todos los bancos chicos del país porque ya habían fracasado dos licitaciones, no se presentaba nadie. El gobernador de Santa Cruz era Néstor Kirchner y quería licitar porque el banco tenía problemas. Nosotros, interés empresario no teníamos porque de allá acá hay 4 mil kilómetros y siempre dije que ir hasta allá era el doble más demoroso que ir a Nueva York. Pero nos presentamos y aunque no era la intensión ganar,  ganamos”, dijo Nacusi.

En el 2003 el mismo grupo compró el Banco Santa Fe y en el 2006 adquiere el Banco Entre Ríos. Nacusi también pertenece al directorio de esos bancos, “somos los mismos accionistas de todos los bancos junto con la Provincia, en el mismo porcentaje en todos”, señaló.

“¿Por qué me metí en el banco? Porque los bancos son fundamentales para el desarrollo de una provincia, de una región. El banco, cuando cumple su finalidad, es fundamental para que los empresarios se puedan desenvolver, para que el empleado y el particular puedan adquirir cosas para vivir mejor. Yo dije: me voy a meter porque es necesario”, confesó.

A Nacusi le costó asumir ese compromiso, sobre todo porque tuvo que aprender mucho de la actividad bancaria. En San Juan está en el banco desde las 12 hasta las 15, donde atiende  a empresarios con distinta problemática; y al menos 4 días al mes tiene que viajar a las  provincias donde están los otros bancos del grupo para asistir a reuniones. “Al principio me pesaba mucho porque no entendía bien, pero después lo empecé a comprender y es otro mundo. Incluso aprendí varias cosas que pude aplicar en la constructora”, aseguró.

-Pero además fue un buen negocio ¿no?
-El primer retiro de rentabilidad que hicimos los accionistas fue en el 2008, o sea que recién a los 12 años por primera vez hicimos un retiro, porque antes todo el dinero se usaba para hacer crecer el banco.

Se  invirtió todo en modernizarlo,  se crearon más del doble de sucursales, en Mendoza, La Rioja, Córdoba, San Luis; se capacitó a todos los empleados.
También destacó que antes de la privatización casi no había mujeres en el banco y ahora son más mujeres que hombres, empezando por la Gente General, Silvina Bellantig, “una chica muy capaz”, dijo.

Un gran porcentaje de utilidades de los bancos se desvían a las Fundaciones y la gente que trabaja en ellas no cobra. “Mi señora trabaja hace 10 años y nunca cobró un peso”, agregó Nacusi.

Luego exageró un poco: “para ser accionista y director del banco, el Central me pide hasta los análisis de sangre de mi abuela”.

Comentarios