Exploración petrolera

El pozo se derrumbó, las expectativas no

La exploración petrolera tuvo su clímax cuando se encontraron 60 litros de crudo, calificado como de “alta calidad”. Ese pozo no servía para la exploración y los técnicos apostaron a una zona nueva, donde se hizo otro que es el que mantiene vivas las esperanzas. Por Viviana Pastor.
miércoles, 14 de marzo de 2012 · 08:45

Por Viviana Pastor
vivipastor@tiempodesanjuan.com

La noticia fue anunciada en el 2007 con bombos y platillos desde Casa de Gobierno: la firma que exploraba petróleo en Jáchal, Oil M&S, había encontrado unos 60 litros de petróleo en un viejo pozo realizado en la década del ’70 y era de alta calidad. Aunque eso pasó hace 5 años, y no se volvió a hablar de petróleo, esa área es la que mantiene vivas las expectativas de la provincia sobre la posibilidad de encontrar hidrocarburos.

Antonio Soler, titular de Recursos Energéticos de la provincia, explicó que ese viejo pozo había tenido un desmoronamiento y que la empresa estaba retirando todo para ir a otra zona cuando descubrieron los 60 litros. Si querían seguir en ese lugar, tenían que hacer un pozo nuevo. Los técnicos se entusiasmaron más con Pampa Vieja cuando vieron los estudios de geoquímica que hicieron y la microbiología encontrada en superficie, que prometían una reserva de gas. Por eso decidieron intervenir un pozo nuevo en esa área. Ese pozo llegó hasta los 3.408 metros y la firma ya invirtió 5,8 millones de dólares.

“En esa área del pozo nuevo, Oil tiene indicios ciertos de que vale la pena continuar invirtiendo”, aseguró el titular de Energía Provincial Sociedad del Estado (EPSE), Francisco Alcoba.

Desde Recursos Energéticos explicaron que la firma cumplió con todas las unidades de trabajo de la segunda etapa con la realización del pozo en el área Jáchal. Si decide pasar a la tercera etapa exploratoria deberá comunicarlo a mediados de este año. Para entonces, y según lo que determinen los estudios que realizan actualmente, deberán definir si profundizan el pozo iniciado o si realizan un nuevo pozo en otro lugar.

Oil ganó esta área en la primera licitación que realizó el Gobierno de la Provincia, en el año 2006, cuando se ofertaron las 11 áreas disponibles. La firma de Cristóbal López, empresario cercano al kirchnerismo, explora también el área de Niquivil, asociada con EPSE.

Allí la empresa está realizando  una exploración de geología de superficie en campañas de 10 días por mes. “Es un trabajo silencioso, en el lugar no hay máquinas. Están en la primera etapa, si decidieran pasar a la segunda deberán hacer al menos un pozo exploratorio”, explicó Soler.

Luego admitió la existencia de “manaderos”, sitios donde según los baqueanos de la zona, hay grandes manchas de petróleo que alguna vez salió sólo a la superficie.

Tamberías, negativo

Desde el principio de la oferta de las áreas, el Gobierno aclaró que toda la provincia era de alto riesgo, ya que no tenía antecedentes de cuencas explotadas, pero sí había indicios de su existencia y exploraciones en las décadas del ’40 al ‘90, sin resultados.

Hace algunos días, la firma Repsol YPF anunció informalmente que abandonaría la exploración en el área Tamberías (Calingasta), ya que los resultados obtenidos en el pozo exploratorio no fueron satisfactorios, según confirmó Soler.

La salida de YPF de la exploración se da en un momento difícil para la empresa, que mantiene una tirante relación con el Gobierno Nacional, que la acusa de la falta de combustible por no invertir lo suficiente, mientras que la firma acusa a su vez al Gobierno por las pérdidas millonarias del último año de ejercicio.

La empresa, liderada en el país por Enrique Esquenazi quien era amigo de Néstor Kirchner, tiene otros intereses en la provincia, es la propietaria del Banco San Juan (agente financiero de la Provincia) y es quien ha construido algunas de las obras más importantes de los últimos años como el Estadio del Bicentenario y el Centro Cívico, a través de Petersen, Thiele & Cruz. Hay una relación estrecha con San Juan.

Pero estos lazos no fueron suficientes para que YPF decidiera seguir explorando la existencia de hidrocarburos en una zona de alto riego como es San Juan. “Ellos cumplieron con lo acordado para el segundo periodo que es la perforación de un pozo donde, según los análisis realizados, los resultados no fueron promisorios y por eso no manifestaron la intención de continuar”, explicó Soler.

La firma ha comunicado informalmente su retiro de la escena exploratoria, pero aún no lo ha hecho formalmente ante Recursos Energéticos. “En el pozo exploratorio descubrieron un sistema petrolero completo, pero no activo, es decir que no es factible explotarlo. En base a esto, han informado que van a desistir de continuar con la tercera etapa, que era la última”, señaló el titular de RE.

YPF ya cerró el pozo exploratorio y cumplieron los pasos legales, hicieron las remediaciones ambientales que exige la ley. El pozo cerrado tenía una profundidad de 2.500 metros y la firma invirtió 4,5 millones de dólares. “Nos hubiera gustado que continuaran, que insistan con las exploración, pero el compromiso de exploración acordado está dado”, dijo Alcoba.

Sin embargo, aclaró Soler, YPF continúa realizando haciendo estudios en San Juan, en el marco del convenio de cooperación que se firmó entre la provincia e YPF por el cual ellos estudiarán el resto de las 8 áreas provinciales no concesionadas. De todas ellas, YPF descartó algunas de poco interés y se quedaron con las 3 áreas más promisorias: Caucete, Marayes y Bermejo.

Tanto para Alcoba como para Soler, la intromisión de YPF en tierras sanjuaninas sólo deja buenos resultados, a pesar de su partida adelantada, ya que a la provincia le queda un cúmulo de información. “Ganamos un conocimiento importante sobre la geología del lugar”, aseguró Soler.

Norma especial

Para hacer más atractiva la llegada de firmas para la exploración petrolera en la provincia, la Cámara de Diputados sancionó una Ley, la 7620, el 8 de septiembre de 2005, y su modificatoria, la Ley 7689. Esta tiene por objeto la reafirmación de la propiedad que sobre los yacimientos de hidrocarburos posee la Provincia de San Juan en forma inalienable e imprescriptible. Al mismo tiempo, procura fijar reglas mínimas, claras y simples, para dar estabilidad jurídica a una eventual actividad petrolera y gasífera, a desarrollarse en la provincia, creando así -a través de una Ley Marco- condiciones favorables a la inversión.

Un poco de historia

Según los archivos del EPSE, la exploración más antigua documentada en San Juan data de fines de la década del cuarenta. La firma Combustibles Sólidos (dependiente de YPF) llegó a ejecutar cuatro pozos como parte de un proceso exploratorio vinculado con asfaltos aflorantes en la localidad de Niquivil. Estos pozos no alcanzaron profundidades de interés (dos de ellos no superaron los 650 metros), pero se encontraron numerosos restos de asfaltos llegándose a comprobar la existencia de hidrocarburos oxidados.

Entre los años 1960 y 1963, YPF ejecutó trabajos de sísmica de refracción y reflexión cuya interpretación condujo a ubicar y desarrollar, con resultados negativos, cuatro nuevas perforaciones cuyas profundidades no superaron los 3.100 metros, dos en Ramblón, una en Media Agua (Sarmiento) y una cuarta en Punta del Agua (Jáchal).

Dos empresas privadas, Cities Service y Shell, entre 1970 y 1973, realizaron trabajos de exploración sísmica y cuatro nuevas perforaciones en los bloques denominados Bermejo, Las Salinas, Niquivil Este y Sierra Morada (Jáchal). En estos dos últimos fueron localizados restos secos de petróleo.

Durante los años 1974 y 1975, YPF retorna a la provincia y perforó dos pozos en el llamado bloque Pozuelos (Sarmiento), sin que ninguno de ellos atravesara los terrenos del paleógeno.
Otra vez YPF, a principios del ‘80,  realiza exploración sísmica de refracción en los valles de Iglesia y Calingasta y en 1981 ejecuta nuevos estudios sísmicos en el Valle de Tulum, cerca del límite con la Provincia de Mendoza, desarrollando un pozo en Matagusanos (Jáchal). Hacia 1985 el ente estatal practica otro sondeo en Sierra de las Peñas (Calingasta).

En 1987 la empresa Cordex fue operadora de los bloques Rodeo (Iglesia) y Mogna (Jáchal). En este último llegaron a perforarse dos pozos alcanzando una profundidad máxima de 912 metros que se abandonaron sin que fueran advertidos indicios de hidrocarburos.

Hacia 1991 Texaco Petrolera Argentina, entonces titular de los bloques Tamberías y Tamberías Sur (Calingasta), adquirió sísmica de reflexión, realizó el correspondiente mapeo, obtuvo muestras potenciales de roca madre y confeccionó mapeos estructurales sin llegar a ejecutar sondeos exploratorios.

En 1994 las empresas Eurocan/Texaco realizaron trabajos geofísicos en los bloques denominados Marayes (Caucete) y Pampa de las Salinas (25 de Mayo-Caucete) concretando una perforación que alcanzó los 2.702 metros en la que fueron advertidos indicios de gas combustible.

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