Por Viviana Pastor
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Un vino de buena calidad, a un precio muy accesible, estará disponible en todos los restaurantes, bares y hoteles de todo el país, gracias a una resolución en la que trabaja el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) que actualiza y pone en vigencia la ley nacional que creó el Vino Turista, en 1974.
El jueves 24 de noviembre, se cumplirá un año de la declaración de Vino Bebida Nacional y los actores del sector vitivinícola lo festejarán junto a la Presidenta en Tecnópolis. Allí se presentará oficialmente la campaña Vino para Todos y hay fuertes rumores de que Cristina Fernández firmaría esa noche la resolución para el Vino Turista. Pero el titular del INV, Guillermo García, dijo a Tiempo de San Juan que primero deben lograr el consenso y compromiso de todos los sectores. Aunque no descartó de plano que se pueda llegar al 24 con todo listo.
Esta medida busca aumentar el consumo interno del vino, que en los restaurantes se ofrezca obligatoriamente estos vinos de calidad a buenos precios; García dijo que los precios se ubicarían entre los 20 y 25 pesos.
Explicó que el Vino Turista fue creado por la ley nacional 20. 860, de 1974, la que se refería a vinos finos; pero hoy en el país existen otras categorías: genéricos y varietales, por eso era necesaria la resolución para hacer estos ajustes.
La ley cayó en desuso porque se ponía un precio al producto que muchas veces no respondía a las exigencias del consumidor. No había una correlación entre los actores, restaurantes, bodegas y el INV y terminó en desuso, contó García. A partir de esto, y a pedido de un grupo de pequeños bodegueros, hace varios meses el INV empezó a trabajar en un proceso que permita poner el vigencia el Vino Turista, pero garantizando la calidad del producto.
La resolución que se está elaborando va a definir nuevas categorías: Turista y Turista Varietal. Va a incluir la evaluación sensorial y el compromiso del INV será garantizar esa calidad a través de una degustación con un equipo de especialistas dedicados a eso.
Se incluirá la obligatoriedad del isologo Vino Argentino Bebida Nacional en la etiqueta. Esta también debe indicar qué tipo de varietal es o si es de corte, y la provincia de origen.
Se habilitará una línea 0800 para recibir denuncias de consumidores respecto a la calidad del vino o bien referidas al precio, esta posibilidad no existía antes.
La resolución dejará claro que es obligatorio ofrecer el Vino Turista en restaurantes, bares y hoteles, y será opcional para las bodegas su participación. “Esto no dependerá de la voluntad del INV, sino de la actitud del sector privado y si está dispuesto a acompañar este proceso bajo el compromiso de ofrecer un producto con la mejor relación precio calidad posible”, dijo García.
Para poder vender sus vinos, las bodegas deberán inscribirse en un registro especial que habilitará el INV, esto es voluntario. El establecimiento solicita la libre circulación y luego debe presentar muestras para su análisis.
“El análisis de la comisión de degustación será definitivo para lo que el consumidor encontrará en el restaurante. La función de fiscalización del INV será vital para que exista una correspondencia sensorial con precio del producto, que debe estar por debajo del precio base de carta de los restaurantes”, señaló García.
Los precios finales deberán ser aprobados por la Secretaría de Comercio de la Nación y se está analizando la formación de una subcomisión con un grupo de las bodegas inscriptas que sugieran los precios del Vino Turista y Turista Varietal, pero estiman que se ubicarán entre los 20 y 25 pesos.
El antecedente sanjuanino
En el año 2002, los entonces diputados nacionales por San Juan Mario Capello y Juan Minguez, presentaron un proyecto de ley para modificar la ley 20.860 que creó el Vino Turista. Estas modificaciones proponían: Modificar el artículo 1º para dejarlo así: “Por la presente ley queda autorizada, en todo el territorio del país, la comercialización de un tipo de vino de calidad superior a los vinos de mesa, que deberá mantener en la continuidad esas características y ser fraccionado exclusivamente por el elaborador inscripto a este fin, no pudiendo en ningún caso hacer venta por traslado, libre circulación o elaboración para terceros”.
El Artículo se redefinía para crear la Comisión Nacional de Comercialización de Vino Turista, integrada por un representante del Instituto Nacional de Vitivinicultura, un representante de cada uno de los gobiernos de aquellas provincias productoras de esta variedad y un integrante de cada una de las cámaras o asociaciones que nuclean el sector vitivinícola elaborador de “vinos turistas” , la que se reunirá en forma anual y tendrá como funciones especificas: Confección de un registro de elaboradores de esta variedad, en el que constarán las especificaciones dispuesta por la reglamentación.
Determinación del precio de planchada para el “vino turista”, estableciendo los porcentajes mínimos y máximos a los que deberá comercializarse esta variedad para la venta al público. Organización de un Concurso Nacional Anual de Degustación Nacional de Vino Turista.
También planteaba la obligatoriedad de su venta en todos los comercios que ofrezcan bebidas alcohólicas.