Los fanáticos esperan al pelotón a la vera de la Ruta Nacional 149. Banderas argentinas, de la Agrupación Virgen de Fátima y a las que muchos confunden con la de España, y también las del SEP, le dan color al trazado más desafiante de la 38° Vuelta a San Juan: el ascenso al Colorado. Los asados y las guitarreadas, los condimentos para una misa ciclística única en Argentina y Sudamérica.
El grupo de amigos sanjuaninos que, mientras esperaban el arribo de los ciclistas, armaron una guitarreada en pleno ascenso al Colorado.

Como todos los años, estos amigos albardoneros decidieron disfrutar de la Vuelta desde la altura. Óscar, el encargado del menú de la jornada: el infaltable asado.

La familia Vera-Araya arribó a la provincia desde Uspallata, Mendoza. Tivani y Naranjo, ambos de la Agrupación Virgen de Fátima, sus favoritos.

Para los Riofrio es un clásico alentar al pelotón en el Colorado.
