La 41ª Vuelta a San Juan vivió este lunes uno de sus momentos más emotivos cuando Gabriela Sabatini dijo presente en Pocito y se convirtió, sin proponérselo, en el centro de todas las miradas. La ex tenista argentina, ícono del deporte mundial, arribó al departamento para cumplir una promesa personal: estar al lado de Ramiro Videla, ciclista pocitano que integra el equipo Fuerza Activa.
Desde las primeras horas del día, la noticia corrió rápido. Vecinos, aficionados y protagonistas del ciclismo se acercaron para verla de cerca, saludarla y compartir un momento con una de las figuras más importantes que dio el deporte argentino. La etapa se transformó así en una verdadera fiesta popular.
El intendente Fabián Aballay acompañó a Sabatini durante la jornada y destacó el impacto positivo de su visita, no solo en lo deportivo sino también en lo social. Desde el municipio remarcaron la importancia de que Pocito vuelva a ser escenario de eventos que lo posicionan en el mapa deportivo de la provincia.
Gabriela Sabatini ocupa un lugar privilegiado en la historia del tenis argentino y mundial. Su consagración más recordada llegó en 1990, cuando se quedó con el título del US Open y se convirtió en la única representante nacional en conquistar ese Grand Slam en la modalidad individual. A lo largo de su carrera también se impuso en dos ediciones del WTA Tour Championships, en 1988 y 1994, reafirmando su jerarquía entre las mejores del circuito.
Además, fue protagonista en los escenarios más importantes del tenis: alcanzó la final de Wimbledon en 1991 y del Abierto de Estados Unidos en 1988, temporada en la que sumó una medalla de plata para Argentina en los Juegos Olímpicos. En dobles también dejó su huella, con el recordado título de Wimbledon 1988 junto a la alemana Steffi Graf. Su legado fue reconocido oficialmente en 2006, cuando ingresó al Salón de la Fama del Tenis Internacional.