José Gómez, más conocido como Josecito, es uno de esos personajes que quedan en la memoria de los sanjuaninos. Durante más de 40 años subió a colectivos y recorrió esquinas vendiendo de todo: desde chicles hasta agujas, siempre con una sonrisa y una palabra amable. Hoy, la vida lo obliga a frenar: está en silla de ruedas y afronta un presente difícil, aunque mantiene intactas las ganas de salir adelante.
“Estoy igual, en la silla nomás. Ya la ambulancia no me viene a buscar, pero tengo médico de cabecera y estoy esperando el turno. Me duele mucho la pierna, pero trato de estar bien anímicamente, no me puedo decaer”, contó a Tiempo de San Juan.
Su hermana Marlen es quien lo acompaña en esta etapa y explica que todo se complicó un poco más cuando le quitaron la internación domiciliaria. “Ahora tenemos que arreglarnos como se pueda, porque la pensión mínima no alcanza. Pero bueno, siempre tratamos de estar bien, aunque a veces cueste”.
El año pasado, José nos recibía en una silla de ruedas prestada, todavía con la ilusión de volver a caminar después de fracturarse la cadera y el fémur en una caída. En ese momento decía que extrañaba muchísimo “la calle y la gente”, y hoy lo sigue repitiendo.
A pesar de todo, no pierde el optimismo ni las ganas de soñar: “Yo sé que las buenas ya van a venir. Siempre trabajé, todo lo que tuve me lo gané en la calle, laburando”. Mientras tanto, sus días transcurren entre la radio y las visitas de vecinos y amigos que acercan donaciones o simplemente un rato de charla.
Para quienes quieran colaborar con José, el número de contacto es 2644190983