San Martín empieza a mover fichas fuertes y en Concepción ya se respira ilusión de ascenso en los hinchas. Con el objetivo claro de ser protagonista en la próxima temporada de la Primera Nacional, el Verdinegro cerró la incorporación de Sebastián Díaz Robles, arquero de 22 años, una de las grandes apuestas que salieron del Boca Predio en los últimos tiempos.
El guardián firmó su vínculo con San Martín y llega con un currículum que, pese a su corta edad, mete respeto. No es un nombre más: es un arquero formado en una cantera exigente, con títulos internacionales y números que lo ponen en un lugar de privilegio dentro de la historia reciente de Boca.
Según los números que aportó una página partidaria que sigue el semillero del Xeneize, Díaz Robles acumuló 65 partidos en la Reserva, recibió apenas 39 goles y levantó nada menos que seis títulos. Pero hay un dato que lo pinta de cuerpo entero: es el tercer arquero de Boca con más vallas invictas en Reserva en todo el siglo XXI, con 35 partidos sin recibir goles. Regularidad, carácter y una mentalidad ganadora que ahora buscará trasladar a San Juan, tras la salida del ídolo y ex capitán Matías Borgogno.
Especialista en momentos calientes, el nuevo arquero verdinegro también muestra números impactantes en los penales: le convirtieron solo tres de los últimos 12 que le ejecutaron, una estadística que lo convierte en una amenaza constante para cualquier rival.
En el plano internacional, su mochila viene cargada. Hace dos años y medio fue campeón de la Copa Libertadores Sub-20, torneo en el que disputó cinco partidos y apenas le marcaron dos goles. Y como si fuera poco, dos meses después se consagró en la Intercontinental Sub-20, donde fue figura absoluta: atajó dos penales en la definición ante AZ Alkmaar, nada menos que en La Bombonera.
Si bien todavía no debutó oficialmente en Primera División, ya tuvo roce con el máximo nivel: fue al banco en cinco oportunidades con Boca, ante Banfield y San Lorenzo (2021), y frente a Estudiantes de La Plata, Nacional Potosí y Newell’s (2024). Su contrato con el Xeneize se extiende hasta fines de 2028, lo que habla de la confianza que siempre hubo en su proyección.
Mientras tanto, en San Martín saben que el arco pesa y que el antecedente de Matías Borgogno, hoy ídolo reciente en Concepción y que sin duda dejó la vara alta. Pero Díaz Robles no se achica y llega con ganas de empezar a escribir su historia en el Pueblo Viejo.