lunes 23 de marzo 2026

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Historia sanjuanina

Pasó de pegar ladrillos a convertirse en "canchero" top: cuida el césped del "Cilindro" de Avellaneda e Inter de Brasil

Walter nació en Caucete, fue futbolista y albañil. Por la crisis, en 2002 decidió apostarlo todo en Buenos Aires: arrancó como casero de Chacarita hasta que aprendió el oficio de la jardinería. Hoy trabaja en 9 clubes argentinos y, a pedido del "Chacho" Coudet, ya se expandió a Brasil.

Por Carla Acosta

En lo profundo de Villa Etelvina, a casi 30 kilómetros del Gran San Juan, Walter Aciar empezó a forjar un lazo inquebrantable con el fútbol. Soñaba con clubes grandes, con estadios grandes, y premios grandes. Pero nunca imaginó que todo aquello lo iba a conseguir y no justamente como arquero, sino como "canchero". El oficio que aprendió de casualidad en su querido Chacarita, a donde llegó como casero, hoy lo lleva a la meca del fútbol argentino y sudamericano: cuida el césped de nueve clubes argentinos, entre ellos el “Cilindro” de Avellaneda, y desde la próxima semana lo hará con el campo deportivo del Inter de Brasil.

Claro que la historia de Walter comienza en su Caucete natal, donde empezó a dar sus primeros pasos con la redonda. En Villa Etelvina, el equipo que viste de rojo y blanco como River Plate, el sanjuanino inició una agitada carrera como arquero.

Con 14 años decidió apostarlo todo en Buenos Aires, atajando primero en Chacarita y después en Colegiales (allá vivía con su abuela y atendía un almacén familiar).

WhatsApp Image 2024-03-06 at 19.27.23.jpeg
Walter, en su etapa como arquero de Trinidad.

Walter, en su etapa como arquero de Trinidad.

Ya con 18 años pegó la vuelta a San Juan para jugar en Trinidad. En la provincia también integró los equipos de Marquesado, Peñarol y Alianza. Al mismo tiempo hacía changas con su padre en la construcción. A veces, después de varias horas al rayo del sol, tomaba su bicicleta y se dirigía al entrenamiento para luego pedalear otros 30 kilómetros hasta su casa. Una rutina difícil de llevar que lo hizo colgar los guantes prácticamente. “Mi papá a veces tenía mucho trabajo y de repente no pegaba un ladrillo. Por eso con 14 años me fui a Buenos Aires, porque en ese tiempo era costoso viajar en colectivo de Caucete al centro, todos los días. Eso influyó mucho, eran gastos grandes”, contó el protagonista.

En 2002, Walter volvió a Buenos Aires en busca de una revancha. Fue después de que, en medio de la crisis económica que sacudía en ese entonces al país, se animó a pedirle ayudar a un tío que trabajaba como utilero en Chacarita Juniors. Un llamado que lo cambió todo: “Le dije que me quería ir de San Juan, porque la situación estaba mala. Entonces me contó que faltaba una persona para cuidar el predio de Chacarita, y me voy”.

WhatsApp Image 2024-03-06 at 19.27.25.jpeg

Por las mañanas trabajaba de casero y por la tarde preparaba a los arqueritos de las inferiores del “Funebrero”. También jugaba al fútbol senior, tenía una vida casi perfecta. Sin embargo, una mañana cualquiera, el ingeniero Alejandro Di Giocomo, quien estaba a cargo del campo principal, lo invitó a trabajar en la cancha porque había faltado un empleado. Esa fue su primera labor como “canchero”. Y lo hizo bastante bien, porque Di Giocomo lo pidió una y otra vez.

“Me gustaba el trabajo, pero yo quería seguir preparando arqueros; tenía la ilusión de dedicarme a eso. Pero me dijeron que tenía que cuidar la cancha, que me tenía que especializar. Al principio no quería, pero lo hice y después me empezó a gustar. Igual el click lo hice cuando un arquero histórico del club, Jorge Petrocelli, me dijo ´utilero puede ser cualquiera, vos tenés que cuidar la cancha que tenés un don con las plantas´. Y así empezó todo”, relató el sanjuanino.

WhatsApp Image 2024-03-06 at 19.27.21 (1).jpeg

Walter siguió el consejo de la gente de Chacarita y se formó como jardinero. La primera máquina que adquirió fue de canje: acondicionó una cancha a cambio de una lomera que estaba en desuso. Así empezó, sin darse cuenta, a construir su propia empresa.

Walter se capacitó en España, Francia e Inglaterra, en este último visitó Londres, Burton Upon Trent -donde tuvo un curso de perfeccionamiento en St. George’s Park, el predio en el que entrena la Selección inglesa-, Manchester y Stoke-on-Trent

Al mismo tiempo su nombre empezaba a sonar y con fuerza en el mundillo del fútbol, al punto que, para contratarlo, Independiente lo ofreció el doble de plata de lo que recibía en Chacarita. “Me costó tomar la decisión de irme. Yo quería estar en los dos lugares, pero no se podía. Viví en la pensión del Rojo, allí conocí al Rolfi Montenegro, a Mancuello y al Dibu Martínez. Ellos estaban todos en la pensión en mi etapa como canchero”, recordó.

WhatsApp Image 2024-03-06 at 19.27.23 (1).jpeg
Hace unos años, Aciar fue convocado por José Pekerman para realizar un trabajo de mejora integral en el Centro Nacional de Alto Rendimiento de los Robles, donde la Selección Vinotinto solía entrenar.

Hace unos años, Aciar fue convocado por José Pekerman para realizar un trabajo de mejora integral en el Centro Nacional de Alto Rendimiento de los Robles, donde la Selección Vinotinto solía entrenar.

Pero después se sumaron Banfield, se sumó la Selección de Venezuela y otros diez clubes que habían puestos sus ojos en él, y ya era insostenible. Allí nació “Walter Aciar, mantenimiento de Campos Deportivos”. De la “lomperita” a adquirir máquinas, a tomar personas, a facturar. Hoy tiene 24 empleados y nueve estadios (Banfield, Defensa y Justicia, Argentinos Juniors, Chacarita, Racing, Cañuelas y Dock Sud).

Walter confesó sentir un amor profundo por Chacarita, el club que transformó su vida: “Soy muy fanático. Mi empresa es sponsors, el logo está en el pantalón”.

WhatsApp Image 2024-03-06 at 19.27.30 (2).jpeg
Sus pilares: sus hijas Ludmila y Alma, y su esposa María Reinoso.

Sus pilares: sus hijas Ludmila y Alma, y su esposa María Reinoso.

El último que se sumó es el Inter de Porto Alegre, por recomendación del “Chacho” Coudet. Su trabajo en Banfield y Chacarita dejó encantado al famoso entrenador, quien primero lo sumó a Racing y ahora, al club brasilero. Su trabajo en el estadio Beira-Rio será 10 días de manera presencial y el resto, virtual. “Se armó una linda amistad y yo sé cómo a él le gusta que esté el campo de juego. En este caso, por pedido de él, me contrata directamente el club. Lo que haré es hablar con los empleados todas las semanas, administrando y planificando el día a día, también con seguimiento. Y después cuando viaje, me encargaré del laburo fino”, señaló Walter, quien el próximo lunes se sumará como "refuerzo" de Los Colorados.

La presión de trabajar en campos de clubes importantes la canalizo trabajando, subiéndome a una máquina. La presión de trabajar en campos de clubes importantes la canalizo trabajando, subiéndome a una máquina.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

LO QUE SE LEE AHORA
un club de barrio, una obra a pulmon: pacifico y la historia de como levanto una cancha de bochas unica en san juan

Las Más Leídas

Identificaron a la joven familia que murió en la triple tragedia en Ruta 20
La ruta del asado en el Gran San Juan: de $5.500 a más de $25.000 y los descuentos en las carnicerías de un departamento
La Cabalgata de la Fe a la Difunta Correa se prepara para una edición muy especial.
Las lluvias revivieron las lagunas del Parque Presidente Sarmiento y con ellas regresaron aves que no aparecían hace años. Fotos: Cristián Piedrahita, encargado del Parque.
Así quedó la icónica Hostería de Zonda por dentro. En Turismo dicen que está todo listo para buscarle concesionario para que empiece en breve a prestar servicios al turista y al sanjuanino, en una experiencia única entre cerros y verde. 

Te Puede Interesar