Lo agarró en, posiblemente, su mejor momento desde su llegada al París Saint Germain. Sin embargo, con un balance parcial de ocho goles y ocho asistencias en la temporada, una molestia en el gemelo después de embocar al Benfica por la Champions League, encendió las alarmas. Lionel Messi, así, a días del Mundial, asustaba aunque su lesión no parecía de excesiva magnitud. Pero...
El descanso obligado y consensuado vino bien. El rosarino -ternado ahora por el sindicato de jugadores franceses para el MVP de septiembre- se perdió dos partidos. Uno ante el Reims por la liga francesa (0-0) y también la revancha contra los portugueses por la Orejona (1-1). En ninguno el PSG pudo ganar. Ni siquiera teniendo a Neymar y a Kylian Mbappé.
La buena noticia que trajo el viernes es que el astro argentino volvió a los entrenamientos en el Camp des Loges, el predio del PSG en las afueras de París.
Todo hace indicar entonces que, este domingo, desde las 15.45 (hora argentina) en el Parque de los Príncipes, podrá estar en el clásico ante el Olympique Marsella. Y allí se evaluará cómo sigue todo.