Hace un año que ya no está en actividad tras su salida de San Martín y, por el momento, coquetea con la idea de vestir la camiseta de otro equipo sanjuanino para jugar el Regional Amateur. Ese es el presente de Sebastián Penco, el ídolo verdinegro que pasó por Entretiempo y confesó que todavía no puede ver los partidos desde la tribuna y que se ilusiona con una despedida del fútbol profesional junto a sus hijas y su esposa.
"Lo estoy pensando", sostuvo el delantero sobre las propuestas que recibió de parte de al menos tres combinados locales que lo pretenden. Quien todavía no tomó una decisión dejó entrever que se encuentra en un limbo y en ese paso de futbolista a deportista retirado. Y es que si bien aún no hizo el duelo correspondiente, razón por la que no puede ir a la cancha a ver a sus amigos, quiere que al menos la mayor de sus nenas lo vea marcando un gol.
Visiblemente emocionado por referirse al retiro, uno de los máximos goleadores de la historia de San Martín reconoció que quiere disfrutar la última etapa que atraviesa y que su familia lo acompañe de cerca. "Sueño con una despedida en la que salga ovacionado, a estadio lleno y con mi familia viéndome, creo que sería el broche de oro", declaró quien hubiera sido plenamente feliz si el escenario hubiera sido el Hilario Sánchez.
A pesar de sus intenciones de que el final de su carrera fuera en Concepción, admitió que el cariño de los hinchas es lo mejor que le quedó de su exitoso paso, en el que se destacan el ascenso del 2011 y goles inolvidables como el que marcó en el 6 a 1 a Boca. "Un partido de despedida me encantaría, pero tampoco me creo la gran estrella como para hacerlo. Jugadores para los equipos hay de sobra, tengo muchos amigos, pero hay que llenar un estadio", aseguró.
El artillero que recorrió 21 años en el fútbol profesional y se acerca a su adiós relató que no va a la cancha. "No estoy yendo porque, cuando estoy afuera y veo, pienso que puedo jugar todavía. Entonces me pongo mal. Le dije a mis amigos que están ahí, discúlpenme, pero no puedo por ahora", expresó y añadió: "Hasta que no haga el duelo no voy a poder ir".
Con una pareja oriunda de Viña del Mar y con su familia en Buenos Aires, 'Motoneta' contó que eligieron vivir en San Juan porque fue el punto medio que encontraron. Acá encontró en sus amigos y gente allegada a su nueva familia, con los que se reúne todas las semanas a comer asado. "Cuando me toca hacerlo a mí le metemos punta de espalda, algún matambrito de cerdo", sostuvo el futbolista que ya se siente un sanjuanino más; tanto que aprendió a saborear el vino y dice que el cabernet sauvignon es su varietal preferido.
Para Penco, si hay algo de la cultura sanjuanina que le gustó enseguida fue la siesta. "No se negocia, acá te obligan a dormirla", señaló quien se quejó en tono de broma por la impuntualidad de algunos. "Vas a comer a un restaurante a las 10 de la noche y no hay nadie. Y cuando te vas se va llenando el lugar", agregó el mismo que elige a la pachata antes que al lomito.
Lo mismo le sucedió con los temblores que, con el paso del tiempo, se acostumbró y ahora hasta los vive de manera más tranquila. Sobre el primer sacudón que experimentó dijo: "Me acuerdo. Encima vivía en un edificio. El equipo había viajado y yo con 5 amarillas me quedé. Mi señora acostumbrada a los temblores me decía que no pasaba nada, pero yo pensé que se caía todo, fue impresionante".
Director deportivo y director técnico recibido, el deportista de 41 años se ve más como dirigente que como entrenador, dentro de una institución. Para ello se capacitó y, de la mano de la neurociencia, trabaja para ayudar el desarrollo de los deportistas de alto rendimiento, sino también de todas las personas que lo requieran. "Antes de ir a trabajar a un gimnasio los bíceps, recomiendo que vayan a entrenar el cerebro, que es el músculo más importante que tenemos", cerró el hombre que vivió de romper redes.
Mirá la nota completa
Embed - ENTRE TIEMPO | HOY SEBASTIAN PENCO | EN VIVO