Más allá del resultado adverso en la final de la Copa País, la Liga Albardón-Angaco se ganó un lugar en la historia del fútbol sanjuanino. El proyecto que comenzó con esfuerzo y casi en silencio terminó transformándose en una campaña inolvidable que despertó el orgullo de todo el interior de la provincia.
En ese contexto, el presidente de la Liga, Andrés Alderete, fue contundente al trazar un balance: “Ahora estamos un poco tristes, pero fue mucho sacrificio. Feliz de haber representado bien a la provincia, nos faltó poco, pero demostramos que el fútbol se puede jugar afuera de la Avenida de Circunvalación. Esa es una lucha que tenemos, hay que dar más espacio al interior”.
El dirigente también valoró el trabajo de todos los protagonistas: “Fue una liga importante, estuvimos a la altura de las circunstancias. Agradecerle a todos los jugadores y a todos los que apoyaron este proyecto”, dijo emocionado.
El camino de Albardón-Angaco fue épico. Tras superar la fase inicial, eliminar al combinado sanjuanino de Ricardo Dillon y dar el golpe ante la poderosa Liga Caucetera-Sanmartiniana, se ganaron el derecho de disputar la gran final. Si bien el título quedó en manos de la Liga de Alvear, lo conseguido en esta primera edición del torneo federal marcó un antes y un después.