Francisco Álvarez no solo se ganó un lugar en la defensa de Argentinos Juniors, también se robó todas las miradas después del triunfazo ante Belgrano. Apenas el árbitro pitó el final, el sanjuanino corrió hacia la tribuna del Gigante de Arroyito y se fundió en un abrazo eterno con su familia, que viajó desde San Juan para bancarlo en una noche inolvidable.
Entre lágrimas, saltos y gritos de alegría, el defensor compartió un momento que valió más que cualquier título. Y como si eso fuera poco, el festejo tuvo un capítulo romántico: Álvarez subió a la tribuna y selló la clasificación con un beso a su novia, que lo alentó todo el partido con una camiseta con su nombre.
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Pero la historia siguió afuera de la cancha. Horas después, ella subió una foto del beso y le dedicó un mensaje que explotó en redes: “A la final, mi bebu”, escribió junto a un corazón rojo.
El pibe rawsino, surgido en las infriores de San Martín, vive su mejor momento: titular en el “Bicho”, figura en semifinales y a un paso de levantar la Copa Argentina.