La eliminación ante Racing marcó el final de la temporada para Boca y abrió un período de definiciones en el plantel. Con varios contratos próximos a vencer y otros jugadores sin continuidad, el club comienza a delinear el 2026. Por lo pronto, hay tres futbolistas que ya tienen salida asegurada y otros que mantienen su futuro en suspenso.
Los que se van libres
Los primeros confirmados en la lista de despedidas son Frank Fabra, Ignacio Miramón y Cristian Lema, cuyos vínculos culminan en diciembre.
Fabra cierra un ciclo de diez años en el club. Con participación escasa en el último tiempo —apenas cuatro partidos en el año— perdió terreno en la consideración de los cuerpos técnicos y su salida responde tanto a su falta de minutos como al desgaste evidente en su relación con el hincha.
Miramón, por su parte, no logró consolidarse. Sin presencia en el equipo durante los últimos meses y con el club decidido a no ejecutar la opción de compra de 3,5 millones de euros, el volante retornará al Lille tras una cesión sin impacto.
El caso de Lema estaba resuelto desde hace meses: apartado del plantel y entrenando de manera diferenciada, aguardó el final del contrato para marcharse tras no prosperar su rescisión.
Los que están en duda
La situación de otros futbolistas genera debate interno. Javier García, a sus 38 años, es el único de los que termina vínculo a fin de año cuyo futuro es incierto: podría renovar, retirarse o sumarse al cuerpo técnico como entrenador de arqueros.
Lucas Janson y Agustín Martegani casi no tuvieron participación y, pese a tener contrato largo, están abiertos a cambiar de aire si aparece una propuesta.
En el lateral derecho, Luis Advíncula perdió protagonismo frente al crecimiento de Juan Barinaga. A un año de finalizar su contrato, y con 35 años, su continuidad dependerá de cómo encare la próxima temporada.
Algo similar ocurre con Lucas Blondel, quien incluso pidió bajar a Reserva para no perder ritmo. Su falta de minutos y el interés de otros clubes lo posicionan entre los posibles salientes.
El capítulo Cavani
El caso de Edinson Cavani es particular. Aún con vínculo vigente hasta fines de 2026, el uruguayo mantiene la voluntad de seguir y volver a competir por la Copa Libertadores. El club también desea retenerlo, aunque en un rol menos protagónico del esperado.
Sin embargo, sus reiterados problemas físicos alimentan la incertidumbre sobre su rendimiento futuro. En su contrato figura una cláusula de rescisión unilateral que habilita a cualquiera de las partes a finalizar el vínculo sin penalidades dentro de un período estipulado, un detalle que mantiene abiertas todas las posibilidades.