La evolución del jugador Blas Díaz comienza a dar calma en su entorno familiar y al fútbol sanjuanino. Es que el parte médico de este martes anuncia que el capitán de Alianza evoluciona lento pero favorablemente. Si bien es un respiro para sus allegados, el jugador lechuzo sigue peleando por su vida tras el grave accidente que sufrió el domingo por la madrugada en el interior del barrio Aramburu.
Los médicos que se ocupan de él en el área de Terapia Intensiva del Hospital Privado, aseguraron que su proceso de recuperación es lento, que sigue sin despertar y en coma inducido: "que esté dormido y con respirador se debe al traumatismo que tiene en el cerebro y al traumatismo facial". Asimismo, comentaron que le examinaron para descartar problemas neurológicos y le comenzarán a reducir la sedación para evaluar el funcionamiento del pulmón. Este proceso será de a poco y verán como evoluciona a trabajarlo por sí solo.
Seguirán bajo su cuidado, pero con el parte de este martes le llevaron tranquilidad a su familia y al ambiente del fútbol sanjuanino que se encontraba pidiendo por él desde el momento que ocurrió el accidente.