Será el primer sanjuanino en radicarse en la meca del boxeo: Estados Unidos. Le ofrecen un contrato por dos años y peleas que cotizan en dólares. "Voy a quemar los últimos cartuchos al máximo", asegura.
Boston, una de las ciudades más antigua de los Estados Unidos y capital de Massachusetts, la tierra del invencible Rocky Marciano, desde este próximo lunes le ofrecerá al sanjuanino Exequiel Fernández la posibilidad de empezar a cumplir su sueño americano. A sus 30 años, cuando la madurez ya ha llegado, el púgil del club Julio Mocoroa no quiere estancarse en Argentina y decide dejarlo todo, una vez más, para intentar alcanzar el sueño de su vida: ser campeón mundial.
“Me voy por tiempo indefinido. Allá me ofrecen un gimnasio, departamento, nutricionista, todo lo que un boxeador necesita para poder crecer. Es una gran oportunidad que quiero aprovechar, todo boxeador anhela entrenar en Estados Unidos y pelear en la cuna del boxeo”, dijo Fernández, el primer boxeador sanjuanino en radicarse en Estados Unidos.
“Mi gran maestro fue mi papá, Eduardo Fernández. Él me formó de cero. Hoy me voy pensando en él, una persona que siempre estuvo conmigo”.
La oportunidad surgió de su último combate, en marzo del 2020, cuando perdió por puntos ante Henry Lundi en Filadelfia. Allí lo vio el promotor Alexander Sepúlveda, quien quedó maravillado con su boxeo y decidió, meses después, tentarlo para dar el gran salto. “Es el momento de despegar y quemar los últimos cartuchos al máximo. Voy a darlo todo, porque confiaron en mí y porque tengo ya una base muy buena, que viene de mi padre y mi hermano”, sostuvo.
Además del crecimiento deportivo, con esta chance busca también una estabilidad económica. Exequiel trabaja en el Sindicato Empleados de Comercio, en el sector de mantenimiento, y con las peleas que disputará en su nuevo destino quiere también mejorar su situación y la de su familia. “Mi sueño es comprarme una casa. Hoy vivo con mi mamá, una de las personas que más me apoya en esto y me ha cuidado siempre, y deseo poder encontrar una estabilidad. Mi pareja y mis hijos entienden y saben que esto es un sacrificio que tiene que hacer uno para poder salir adelante”.
“Nunca he conocido a una persona que le apasione tanto el boxeo como a mi hermano. Ahora me dice `tenés que llegar a donde yo no pude`. Es un gran pilar en mi carrera".
Fernández, quien vive en el barrio chimbero San Francisco, está casado y tiene tres hijos, no le tembló el pulso a la hora de volver a darle un giro significativo a su vida. Contó que había recibido propuestas para pelear por un título argentino y sudamericano, pero por su cabeza sólo cruzaba la idea de crecer en el plano internacional. Antes ya había probado suerte en España, donde estuvo radicado algunos meses. Sin embargo, sabe que lo de Estados Unidos es una apuesta aún más ambiciosa.
“Estados Unidos es el primer nivel en el boxeo. Vamos a aprovecharlo. A la soledad ya la sé combatir. Antes de estar en Europa, por el boxeo sabía irme de mi casa por uno o dos meses. Ahora es un largo tiempo el que estaré fuera de San Juan, pero sé lo que me espera. Por eso estoy tranquilo, aprovechando de estar con la familia. Ellos son un pilar importante y seguramente me van a extrañar como yo a ellos”, expresó.
El sanjuanino, que tiene un récord de 28 triunfos, un empate y cuatro derrotas, desde marzo del 2020 que no pelea. Su regreso podría darse en mayo, en tierra estadounidense. “Estoy listo para pelear. En el club estuve entrenando mucho con mi hermano Fito, con Juan de Dios Acosta y Juan Ignacio Castro, el preparador físico. Sólo falta ponerme a punto para empezar a dar batalla. Yo quiero ganar todas las peleas que se me presenten. Tengo las herramientas y un buen promotor”, cerró.