"No hay ningún cisma en el judo, porque esto son dos padres de una deportista y un profesor. La federación está en orden y están todas las instituciones, hay personas por afuera que plantean cosas". Después de las acusaciones y denuncias de la familia de Ornella Gervasoni, una de las deportistas más importantes que tiene San Juan, Luis Francisco Meritello se defendió de todo. El presidente de la Federación Sanjuanina de Judo, también vicepresidente de la Confederación Argentina, habló con Tiempo de San Juan y respondió cada una las sospechas que plantean los padres de la conocida judoca.
El escándalo se desató por un subsidio que recibió la federación para cubrir gastos de viajes y hospedajes de la joven deportista en 2019. Lo que explica la familia es que nunca supieron de la existencia de esos 80 mil pesos por boca de Meritello y cuando fueron a reclamarlo, en un principio se los negó. En ese tiempo ellos ya habían recibido del dirigente un préstamo de 30 mil pesos para un viaje a Colombia. Cuando le pidieron al titular de la federación la plata del subsidio, la respuesta del presidente fue que "los 30 mil quedaron a cuenta" y "que no había más".
Lo que explica Meritello es que a la federación no llegó un monto específico para Ornella y que además, no correspondía transferir dinero de viajes que no había hecho. "Nosotros hicimos una planificación de gastos, en el que aparecen torneos, y colocamos un aporte para Ornella, desconociendo que la familia ya había solicitado por su cuenta un dinero. Cuando salió la resolución, dimos el dinero de dos viajes que había realizado. Nunca hubo un monto fijo para la niña. Claro, ellos ven el papel de nuestra resolución, en el que sí ponemos un monto y se agarran de eso. Pero era una planificación. Después terminan poniendo las quejas, queriendo ponerme mal sin hablar conmigo. No era un monto fijo, porque era todo un paquete en el que aparecían campeonatos, capacitaciones y demás", apuntó.
El dirigente agrega que los 30 mil pesos que le prestó a la familia salieron de su bolsillo. Además se queja y comenta que, en realidad, era para cubrir los gastos de los tres, padres e hija, y que su aporte se superponía con el que la familia ya había solicitado de manera personal. Sin embargo, Meritello dice que a las semanas deciden en la federación resolver esta situación y hacer un reintegro para que "esta gente (por los Gervasoni) se quede tranquila". "No queríamos tener problemas. Ellos después piden cifras grandes por un ´resarcimiento´, pero el tesorero cierra en 160 mil pesos. La mitad la entregamos de manera personal y la otra, en cuotas. Esperan a cobrar todo para presentar una demanda en mi contra", respondió.

En medio de este conflicto aparecen los clubes que están afiliadas y ligadas a la Federación Sanjuanina de Judo. Según la familia de la judoca, quien aportó capturas y audios de la acusación, Meritello pretendía saldar la deuda (los 160 mil pesos) que tenía con ellos quitándole dinero a los clubes a través de los fondos que había enviado Nación por la pandemia. El dirigente confirma que sí pidió colaboración, pero de manera "voluntaria". "En una reunión planteamos si alguna de las instituciones quería aportar algo, de manera voluntaria y fuera de todo, para el caso Gervasoni. A los clubes ya se les había transferido el dinero que había llegado de Nación. Pero hubo uno que protestó, que es el representante de Rawson, quien daba clases y no tenía personería jurídica, es decir, no podía votar", sostuvo.
Meritello se refiere a Maximiliano Vedia, profe de la escuelita del departamento rawsino. Manifiesta que ellos pertenecían a la federación de manera informal: no podían participar de las asambleas ni de la toma de decisiones, pero sí de los torneos y capacitaciones. Pero cuando estalla la bomba de los Gervasoni, el dirigente explica que decide "desafiliarlos" por filtrar un audio de una reunión federativa que terminó siendo empleado por la familia para presentar una demanda por calumnia e injurias contra Meritello. "No siguen con nosotros porque grabó toda la conversación y junto a ellos, los Gervasoni, visitó todos los clubes para hablar de mí. Es grave, grabó sin avisar. Es una reunión privada", declaró.
El referente del judo sanjuanino, titular de la disciplina a nivel local desde hace más de 40 años, dijo estar compungido por esta situación y desmintió querer perjudicar a la judoca. "Ella sigue afiliada a mi club, puede volver cuando quiera. Será bienvenida. Yo soy el apuntado de esta guerra, pero no voy a hacer nada que pueda perjudicarla. A esta gente se les viene cerrando las puertas de todos lados, por eso hacen eso. Yo no me he quedado con nada de ellos. Tengo una carrera intachable, nunca he tenido problemas de este tipo. El judo es una pasión", cerró el dirigente.