Historia

Tackle al virus: el rugbier y médico sanjuanino que enfrenta la pandemia en el peor lugar de España

Pablo Ghiglione tiene 30 años y trabaja en el Hospital La Paz, el centro que recibió la mayor cantidad de pacientes cuando se expandió el coronavirus en Madrid.
miércoles, 8 de abril de 2020 · 19:26

Hasta hace poco, Pablo Ghiglione, un sanjuanino de 30 años que vive desde hace 4 en Madrid, jugaba al rugby y atendía todos los días a pacientes en su consultorio del Centro de Salud Doctor Castroviejo. Ahora ya no hace deportes, sino que cumple un rol importante en el Hospital La Paz, el nosocomio que recibió la mayor cantidad de pacientes contagiados de coronavirus de toda España. De los cortos, botines y guinda pasó a la bata, gorro, máscara de plástico transparente y un par de guantes para atender a personas con síntomas típicos de Covid-19 en la zona más “caliente” del país.

Pablo reside en Madrid desde 2016. La experiencia de su hermano y cuñada como médicos en el Viejo Continente lo llevaron a dejar la provincia. Aprovechó esa oportunidad para no dejar de jugar al rugby, su gran pasión. Había integrado las inferiores e incluso la primera del San Juan Rugby, y no quería dejar escapar la posibilidad de experimentar con la guinda en el país español. “Hace dos años que estoy jugando aquí. Es tremendo lo que se vive con el rugby. Hay una filosofía y camaradería brutal. Es llegar a un club y de manera inmediata tener 40 amigos. El nivel es bueno y tiene una calidad humana tremenda”, señala.

El club estaba por arrancar el torneo cuando se suspendió toda la actividad deportiva por el coronavirus. Su vida como la de los 46 millones de habitantes de España dio un giro inesperado cuando se desató la pandemia. Sus guardias pasaron a ser de hasta 14 horas. Ya no había partidos ni mucho menos entrenamientos. Y las vacaciones que había planeado en San Juan y la Patagonia tuvieron que suspenderse. “Fue un cambio drástico. Vino el desborde en las guardias y los residentes tuvieron que estar disponibles para cubrir puestos. Cuesta acostumbrarse, cuando te toca de noche te cambia el sueño y eso complica todo. Se duerme poco”, cuenta.

El sanjuanino vive y cumple funciones como médico en una zona de mayor circulación del virus. En los hospitales se atiende al 20% de los pacientes infectados y a través de llamadas telefónicas se da seguimiento al otro 80% que cumple con el aislamiento en los domicilios. Los primeros días fueron un caóticos, dice el sanjuanino. “Nos vimos sobrepasados y desbordados. No nos esperábamos que fuera nuestro servicio de urgencia a colapsar, no nos esperábamos una propagación tan explosiva del virus”. Y agrega que: “Hemos pasado semanas bastante feas. Tuvimos que informar sobre fallecimientos o de muertes próximas, y que las familias no pudieran despedirse de sus seres queridos”.

 “La sensación es que el gobierno español podría haberse preparado mejor, viendo lo que estaba sucediendo en Italia". 

El miedo también está presente en Pablo. Las cifras de España son alarmantes. Según Ghiglione, el 14% de los contagiados son enfermeros y médicos. “Tengo preocupación tanto por mi familia de San Juan como por mí. Corremos riesgo aquí. Pero todavía no he presentado síntomas. Estoy sano, fuerte y sin mayores problemas”, afirma.

Y dice, para cerrar, que valora los mensajes de los habitantes españoles y aplausos masivos hacia los médicos en medio de la crisis sanitaria: “La gente todos los viernes realiza un aplauso para el personal sanitario y de las fuerzas, y eso te llena de energía para seguir combatiendo el virus. Ahora tengo la esperanza que en Argentina nunca se llegue a desatar el desborde que hubo en España”.

 

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