Argentina-Paraguay fue uno de los partidos más polémicos de lo que se lleva jugado en la Eliminatoria. En las últimas horas la Conmebol hizo trascender los audios de la comunicación entre el cuerpo arbitral liderado por Raphael Claus y la cabina del VAR, con el tanto anulado a Lionel Messi por falta previa de Nicolás González a Ángel Romero como el más trascendental. Sin embargo también puso a disposición otras charlas importantes: la del rodillazo de Romero que lesionó a Exequiel Palacios, el penal de Lucas Martínez Quarta a Miguel Almirón y la mano de Nicolás Otamendi que pudo haber sido infracción.
En primera instancia analizaron la falta cometida por Romero contra Palacios. Después de ver en reiteradas ocasiones la repetición, el asistente del VAR Bruno Arleu le comentó a Claus: “Fue más de protección. Él se protege de un choque y termina chocando con el adversario. No necesita revisión”. Los jueces entendieron que no hubo intención de golpear por parte del futbolista de San Lorenzo y por eso no fue sancionado. Claro que en ese momento nunca se imaginaron que el ex mediocampista de River había sufrido la fractura de su columna por el fuerte empellón del guaraní.
Sin embargo, el futbolista de 22 años debió ser reemplazado en ese preciso momento por Giovani Lo Celso y el juez brasileño le mostró solamente la amarilla a Ángel Romero. “El jugador sufrió traumatismo directo en zona lumbar paravertebral izquierda, constatándose fractura de apófisis transversas de columna lumbar”, informó horas después del partido la AFA. El Bayer Leverkusen, club alemán dueño de la ficha del ex River, adelantó que deberá pasar tres meses fuera de las canchas para rehabilitarse.
Fuente: Infobae