Testimonios

Los peligrosos rituales de iniciación del mundo del rugby que se replican en San Juan

En testimonios de jugadores y ex miembros de conocidos planteles locales se dan a conocer los bautismos, despedidas y otros hechos polémicos que suceden en la vida de un rugbier.
miércoles, 22 de enero de 2020 · 12:53

La muerte de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell es estremecedora y ha puesto en tela de juicio lo peor del mundo del rugby. Miembros de instituciones conocidas de San Juan expresaron que lo ocurrido en Gesell es un hecho aislado, pero también existen otras costumbres que son a su vez una contradicción a los valores que promueve el deporte. Lejos de querer provocar un daño al rugby, varios jugadores y ex miembros de planteles superiores de los clubes más importantes de nuestra provincia contaron en off the record cómo es el ambiente y los rituales que muchas veces hay a lo largo de la vida de un rugbier.

Los casos se repiten desde una rapada en la cabeza con métodos variados a golpizas en grupo. En el escenario más extremo, hay testimonios de casos en los que intentaron introducir objetos en el ano de un compañero. Esto, según contaron, ocurre mayor o menor medida en casi todos los clubes y, mientras aumentan las categorías, los rituales suelen ser peores. Todo esto pasa a la vista y complicidad de todos, tanto de jugadores, padres y cuerpo técnico. Si bien algunos se oponen a las prácticas, otros hacen la vista gorda o lo toman con total naturalidad. La única excepción segura se da en el rugby de niños donde por suerte no ocurre nada de esto y priman otros valores.

“Empecé a jugar desde muy chico por eso nunca me tuvieron que hacer ninguno de estos bautismos, pero en todos estos años he visto de todo y en varios he participado como que era algo natural. Me acuerdo que cuando era adolescente y jugaba en la M-15 uno de los entrenadores nos llevó a debutar a un prostíbulo que estaba por la General Acha cerca de Salta. Con uno de los pibes no queríamos entrar porque era bastante bizarro todo, pero el mismo grupo te obligaba porque sino te terminaban diciendo ´no seas p...' o algún otro insulto que te hacía 'recular'” contó un jugador del plantel de "La U" que prefirió no dar su nombre.

Cuando se dan los viajes a otras provincias es muy común que en algún momento empiecen los llamados bautismos. En nuestra provincia basta incluso un viaje fugaz a Mendoza para que un colectivo entero se preste a estos rituales de iniciación. “Con un grupo de amigos nos metimos a jugar porque éramos varios los que iban después de la escuela y en esa división en ese momento éramos más los nuevos que los viejos jugadores, me acuerdo que fue en un viaje de vuelta que jugamos en Mendoza, yo venía atrás con los que venían planeando todo y me dijeron que si me resistía iba a ser peor, en mi caso me agarraron el pelo y me hicieron una rasta frotándome el pelo y me echaron desodorante, después lo prendieron fuego y me lo apagaron a cachetadas. Después me cortaron el pelo agarrándome 'a la que te criaste', cuando llegué a mi casa tenía sangre en parte del cuero cabelludo por los puntazos de las tijeras” afirmó un ex miembro del SJRC.

Mientras más se aumenta de categoría o si la división logra un objetivo importante en lo deportivo se redoblan las apuestas de estos rituales. “A mí me desnudaron y me hicieron pasar frente a una fila de compañeros que te cacheteaban la cola, después me quisieron meter un desodorante en el ano. Recuerdo que decían 'mirá, pone duro el c... el p...' mientras se reían. Por suerte zafé pero desde ahí no volví más, lo cual es una pena porque el deporte no tiene la culpa, de hecho estos son las cosas negativas que pasan y las naturalizamos como normales, porque después te dicen 'listo, vos ya se lo podés hacer a otros' y así van” afirmó otra de las personas que tuvo que vivir en carne propia uno de los peores rituales del rugby.

En el fútbol también pasa lo mismo. Hace unos años hubo un hecho bastante polémico que dejó en claro que el problema no es solo en Argentina.  En Inglaterra, George Blackstock denunció en 2015 a Stoke City y al exarquero Peter Fox por "daños y perjuicios" en "ceremonias de iniciación" cuando era un juvenil de ese club de fútbol entre 1986 y 1988. Blackstock contó que Fox lo abusó: que untó un guante con crema de calor y le introdujo un dedo en el ano. También que compañeros le colocaron una tetera caliente en la cola. "Me han destruido como persona", dijo Blackstock, que se refugió después en el fútbol de Irlanda del Norte y confesó tener problemas psicológicos y para dormir.

ACLARACIÓN: Los videos tomados de youtube no son de clubes sanjuaninos. 

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