Manejan a la perfección un equipo de kitesurf que puede pasar hasta 70 kilos. Ya en el agua son unas bestias, capaces de navegar con vientos de entre 20 y 25 nudos y alcanzar una altura de hasta 20 metros con sus piruetas. "Todos dicen que estamos locas, pero esto nos gusta", cuenta Gaby Sánchez, sanjuanina y una de las participantes del Kitefest 2018.
En San Juan son cada vez más las mujeres que se animan a los deportes extremos, un terreno exageradamente masculino que desde hace unos años se está abriendo al género opuesto. El kitesurf es uno de los favoritos de las chicas y, claro, Cuesta del Viento el lugar preferido -por lejos- para su práctica.
En la provincia la Asociación Sanjuanina de Kitesurf es el principal ente que nuclea a las mujeres. Para la mayoría es un hobby, una verdadera pasión, y al año la única competencia en la que participan es en el Kitefest. Por ejemplo Ana Pizarro se la vio espléndida en el agua a menos de un mes y medio de haber dado a luz. "El kitesurf es un estilo de vida", afirma.

Otras se animan a un calendario nacional y hasta cuentan con el sponsoreo de las marcas de tablas y cometas que apoyan con descuentos justamente en equipamientos.
