Maximiliano Richeze, hermano de Adrián y Mauro, es el tercer hermano de la familia de pedaleros que hace historia y corre para el gigante europeo Quick Step. Este domingo se convirtió en el ganador de la Difunta Correa, una carrera clásica que para él tiene un fuerte significado y hace mucho deseaba, y tras conseguir el triunfo habló ante los micrófonos de Radio La Voz.
El ciclista, considerado como el segundo argentino más rápido del mundo, aseguró que le tenía "muchas ganas" a la Doble Difunta Correa y que esta vez "la corrí mucho más con la cabeza y con el corazón". Además, contó que se había propuesto disfrutarla más, además de vivirla como una previa para la Vuelta a San Juan.
Sobre la gran carrera sanjuanina, dijo que en Europa hay mucha espectativa y que "se habla mucho" al respecto. Además dejó el mejor deseo: que a pesar de que llegan todos los monstruos europeos "haya un argentino o un sanjuanino disputando los primeros puestos".