Gonzalo Guerra es técnico de una de las categorías menores de Trinidad y en la previa de la superfinal entre River y Boca no tuvo mejor idea que sorprender a los chicos con una actividad que tiene como fin terminar con la violencia. Le propuso a los pequeños jugadores llevar su camiseta de River y Boca, o de algún otro club, e intercambiarlas en la previa de la gran definición de Copa Libertadores.
"Tuve la idea de realizar una actividad donde se acabe y borre todo tipo de presión, locura, fanatismo y sobre todo el mal ejemplo del mensaje de rivalidad entre unos y otros. Consistía en que en el entrenamiento cada chico lleve su camiseta de su equipo con el que se siente representado y durante el mismo realizamos un cambio de camisetas, los de boca usaran la de River y viceversa", comentó.

Agregó que "Para demostrarnos entre nosotros que simplemente es un juego y que no tiene nada de malo el rival, que el sentimiento se lleva por dentro, que no hay rivalidad, que todos somos parte del fútbol. Después de este partido las cosas van a seguir su curso normalmente y nosotros no debemos sembrar miedo ni bromas pesadas ni hacer sentir menos al otro porque su equipo perdió".
La actividad fue ocurrencia de él y fue aceptada por los papás de los chicos: "Fue una linda y sencilla actividad de unos minutos que estoy absolutamente seguro que para ellos fue divertida, rara, pero sumamente nutritiva para su forma de pensar. Todo fue con el consentimiento de los padres y logramos intercambiar roles y colores, y realizaremos partidos de esa manera. Fue una sorpresa para ellos, yo tenia la intención de enseñares que no hay que tenerle odio al rival sino respeto y que hay que terminar.con la violencia. Mientras lo aprendamos de mas pequeños es mejor".
