"Si quieren mandarnos al descenso, que me lo digan y no viajo más". La actuación de Nicolás Lamolina generó una bronca tremenda en todo el plantel Verdinegro, sobre todo en el "Pampa" Gelabert, que tras finalizar el partido frente a Rosario Central le recriminó al árbitro el penal que no cobró a favor del conjunto sanjuanino. Pero este no es el único arbitraje en el que el equipo de Concepción se sintió perjudicado, a lo largo del 2018 hubo otras polémicas que provocaron enojo y fuertes declaraciones de dirigentes y futbolistas.
En enero, cuando San Martín enfrentó a Argentinos Juniors, el juez Fernando Espinoza expulsó a Marcos Gelabert a los cuatro minutos del partido. Por un presunto golpe intencional sobre Damián Batallini, el árbitro no tuvo reparo y de entrada le sacó la roja directa. Pero las polémicas no terminaron ahí, después anuló un tanto de los sanjuaninos por un supuesto offside de Leandro Vega y en el complemento le mostró la segunda amarilla a Luis Olivera, dejando al equipo con 9.
"Hacemos un esfuerzo importante para tratar de que todo salga bien y el club siga creciendo. Ganarle a Argentinos era fundamental, porque nos metíamos en el pelotón de arriba, pero por cosas extra futbolísticas se desmoronó todo en cinco minutos", señaló en aquel entonces el "Pampa", tras caer 2 a 0 ante el Bicho.
Después de aquel duelo Espinoza fue "parado".

En agosto, el plantel local cayó 2 a 1 frente a Huracán con un discutido arbitraje de Silvio Trucco. Gelabert otra vez fue expulsado por un golpe en el rostro a Andrés Roa. Pero además el referí quedó en el ojo de la tormenta por no cobrar dos penales contundentes a favor del Verdinegro. "Se desvirtuó el partido tras la expulsión de Gilabert que sin dudas no fue correcto. Formamos un buen equipo y me molesta este tipo de acciones”, apuntó Miadosqui, tras el partido.

En septiembre, otra vez San Martín fue víctima de un floja actuación de Germán Delfino. Fue ante River, en el Monumental, partido que terminó en victoria 4 a 1 a favor de los dirigidos por Marcelo Gallardo. El árbitro obvió que la pelota había salido cuando Pratto envió el centro para que Mora definiera y abriera el marcador a favor del "Millo". Después cerró el partido con otra controvertida decisión: penal del Pity Martínez tras la aparatosa caída de Enzo Pérez ante un Ardente que antes tocó la pelota.

En octubre, en el duelo con Defensa y Justicia, el árbitro Pablo Echavarría no cobró un penalazo al jugador Cardozo cuando el partido estaba 0 a 0. San Martín finalizó el duelo con derrota por 1 a 0.

En noviembre el árbitro Julio Barraza castigó nuevamente a los sanjuaninos, A los diez minutos del segundo tiempo, el referí se equivocó al otorgarle un penal inexistente a San Martín de Tucumán por una supuesta mano penal de Federico Milo, cuando el balón en realidad rebotó en el hombro izquierdo del defensor. Pero Ardente sacó a relucir todos sus recursos y también su bronca para desviarle el remate a Claudio Bieler y después gritarle la atajada al propio árbitro (de polémico desempeño), que se hizo el desentendido porque el guardavallas ya estaba amonestado y así se habría ganado con esos insultos la segunda tarjeta.

Por último, este martes el juez que quedó en el centro de las discusiones fue Nicolás Lamolina, quien obvió la mano de Cabezas (jugador de Rosario Central) y por ende un penal que podría haber marcado un empate justo para los del Pueblo Viejo en el Gigante de Arroyito. El partido terminó en derrota para los dirigidos por Forestello.